La noticia estalló esta mañana y generó una fuerte conmoción en la comunidad.
La empresa administradora ya habría comunicado la decisión al personal. Mañana jueves habrá una reunión clave para definir las liquidaciones y el futuro de las familias afectadas.
Lo que comenzó como un rumor de pasillo en las últimas semanas terminó por confirmarse esta mañana: el Casino de Esquel, ubicado en la estratégica intersección de las avenidas Ameghino y Perón, cerrará sus puertas por tiempo indefinido. La decisión, que ya fue comunicada de manera informal a los trabajadores, deja en la calle a un total de 50 empleados de forma directa.
Crónica de un cierre anunciado
Aunque la confirmación oficial llegó hoy, el establecimiento venía dando señales de inestabilidad desde hace días. Vecinos y transeúntes habían advertido el retiro de maquinaria y tragamonedas del interior del local, lo que encendió las alarmas entre el personal.
A pesar de que el año pasado la firma concesionaria, Trewelyn S.A., intentó dar señales de vitalidad con la incorporación de nuevos juegos y espectáculos musicales en vivo, la situación financiera parece haber llegado a un punto de no retorno. Cabe recordar que el establecimiento ya había atravesado momentos críticos, incluyendo clausuras preventivas a principios de 2025 que pusieron la licencia bajo la lupa de Lotería del Chubut.
Jueves clave: Liquidaciones y lucha gremial
Según pudo saber este medio, para la jornada de mañana jueves está prevista una reunión determinante entre los propietarios de la empresa, el contador de la firma y el personal. En dicho encuentro se buscará «cerrar los números» de las liquidaciones finales.
Desde los sectores gremiales y el entorno de los trabajadores reina la angustia. «Sabíamos que la situación era inestable, pero esto es un golpe letal para 50 familias de Esquel en un contexto económico muy difícil», señalaron fuentes cercanas a los empleados.
Un espacio que se apaga
El cierre no solo impacta en lo laboral, sino también en la oferta de entretenimiento de la ciudad cordillerana. El casino funcionaba no solo como sala de juegos, sino como un escenario habitual para bandas locales y regionales, dinamizando la actividad nocturna de la zona.




