El entrenador de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, rompió el silencio y puso la lupa sobre una de las apariciones más rutilantes del fútbol local
En plena fecha FIFA, el DT de la Mayor no escatimó en halagos para Tomás Aranda, el juvenil de Boca que ya se entrena con los campeones del mundo y que despierta suspiros en la Ribera. «Es un jugador muy interesante», sentenció el de Pujato.
»Ganas, desparpajo y uno contra uno»
Aranda, de apenas 18 años, fue citado inicialmente para la Sub 20, pero su nivel en los entrenamientos hizo que Scaloni lo sumara a las prácticas con el plantel profesional de cara a los amistosos contra Mauritania y Zambia. «Lo trajimos porque vemos lo que ven ustedes. Tiene ganas, desparpajo y un uno contra uno que es difícil de encontrar», explicó el técnico en conferencia de prensa.
A pesar del furor que generó su presencia, Scaloni pidió cautela respecto a una posible lista para el Mundial 2026: «Es muy joven, tiene la edad de Mastantuono. No empecemos con si va al Mundial. Es una linda aparición y está bueno que estos chicos vean que sus ídolos son de carne y hueso», agregó, destacando la importancia de que los juveniles de clubes grandes como Boca o River se fogueen con la Mayor.
Quién es Tomás Aranda, el «10» que ilusiona al Xeneize
La trayectoria de Aranda en Boca ha sido meteórica. Definido por «Chicho» Serna como el mejor jugador de las inferiores, fue capitán en Séptima, brilló en Reserva y explotó definitivamente en 2025 con la «10» en la espalda. Su debut como titular este año ante Lanús fue clave para cortar una racha negativa del equipo, mostrando pases filtrados y una dinámica impropia para su edad.
El pasado domingo, Aranda selló su gran presente convirtiendo su primer gol oficial ante Instituto con una jugada individual exquisita dentro del área. Con contrato hasta diciembre de 2029, en el Mundo Boca saben que tienen un diamante en bruto. El propio jugador, que admira a Riquelme, Messi y Neymar, mantiene los pies sobre la tierra: «Uno siempre sueña desde chico, gracias a Dios se me va dando».




