Fin del arresto: vuelve la abogada acusada de racismo en Río.
Agostina Páez, la abogada oriunda de Santiago del Estero que protagonizó uno de los hechos más polémicos del verano, regresa hoy a la Argentina. Tras pasar tres meses cumpliendo prisión domiciliaria en Brasil, acusada de injuria racial por realizar gestos racistas a un empleado de un bar en Río de Janeiro durante una discusión, la profesional finalmente pisará suelo nacional.
El ansiado regreso a la Argentina
Luego de semanas de incertidumbre judicial, la defensa de Agostina confirmó a la prensa los detalles de su itinerario. El vuelo que la traerá de regreso al país tiene programada su partida desde el Aeropuerto Internacional de Galeão a las 15.55, con horario estimado de llegada al Aeroparque Jorge Newbery a las 19.20.
Este retorno fue posible luego de que, este último lunes, el juez interviniente aceptara el hábeas corpus presentado por su abogado representante, Sebastián Robles. Esta medida judicial permitió que a la joven se le retirara la tobillera electrónica con la que permanecía monitoreada y se le devolviera su pasaporte para poder abandonar el país vecino.
Las condiciones de la Justicia brasileña
La salida de Brasil no significa el cierre del caso. Para autorizar su viaje, la Justicia impuso una estricta serie de condiciones. En primer lugar, Páez debió abonar una fianza fijada en unos 97 mil reales, cifra que equivale a aproximadamente 18 mil dólares y que, según detalla la resolución, representa el valor de 60 salarios mínimos.
En segundo lugar, la abogada de 29 años deberá fijar un domicilio legal, que se presume será su residencia en Santiago del Estero. Además, tiene la obligación de mantenerse en contacto permanente con las autoridades judiciales de Brasil, dado que el proceso continúa abierto y todavía no se ha dictado una sentencia definitiva sobre el hecho.
El alivio tras «la peor experiencia»
Durante la audiencia celebrada el pasado martes 24 de marzo en el Tribunal Penal N°37 de Río de Janeiro, Agostina tomó la palabra y catalogó lo ocurrido durante estos meses como “la peor experiencia de su vida”.
Frente a las autoridades, la profesional expresó sus sentimientos respecto a la resolución que le permitía volver a su hogar: “Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz”.
Con el vuelo confirmado para esta tarde, este miércoles podrá materializar lo que tanto buscó desde que comenzó el conflicto legal en tierras cariocas. “Lo único que me importa es estar en Santiago y con mi gente”, afirmó, cerrando así un capítulo judicial que continuará su curso mientras ella aguarda la resolución definitiva desde su provincia natal.




