Tensión en el Senado: los bloques dialoguistas exigen lugar para sus leyes en la agenda oficial.
El escenario legislativo en la Cámara Alta entra en una semana de definiciones clave. Tras una reunión virtual preparatoria, el oficialismo y los bloques de la oposición dialoguista volverán a verse las caras el próximo martes 7 de abril de 2026 en un encuentro encabezado por la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich. El reclamo de los aliados es concreto: el Gobierno debe ceder espacio para incorporar proyectos propios si pretende que la agenda legislativa mantenga su fluidez.
El fin del «monólogo» libertario
Desde los despachos con mayor peso en el Senado, la advertencia a la Casa Rosada ha sido directa. «Si seguimos solo con los proyectos libertarios, sería lo mismo que en épocas pasadas y nadie quiere eso», confiaron fuentes parlamentarias a Infobae. Los senadores aliados buscan rescatar iniciativas que quedaron «en el olvido» durante el último sexenio, abarcando áreas sensibles como educación, minería, gestión de intereses (lobby) y juegos de azar.
A pesar de las posibles rispideces que estos proyectos puedan generar respecto al «equilibrio fiscal» —el dogma innegociable de Javier Milei—, la figura de Bullrich aparece como la gran mediadora. Los dialoguistas destacan su «muñeca» para negociar y su rol como interlocutora única y real con el Poder Ejecutivo, lo que ha permitido encender las comisiones en un año que, al no ser electoral, se percibe como la ventana de oportunidad ideal para legislar.
La agenda inmediata: propiedad privada y denuncias falsas
Se espera que tras la reunión del martes, el miércoles se convoque a comisiones para tratar dos ejes fundamentales:
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Blindaje a la propiedad privada: Se trata del único proyecto enviado por el Ejecutivo que ya aterrizó en el Senado. Propone modificar normas sobre expropiaciones (tras el reciente fallo favorable por YPF), tierras rurales y la Ley de Manejo del Fuego.
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Ley de Falsas Denuncias: Un tema de alta sensibilidad que busca evitar colisiones con la convención «Belém Do Pará» sobre violencia contra la mujer. El objetivo es lograr un articulado que no «dinamite» el recinto como ocurrió en intentos previos.
Pliegos judiciales y diplomacia
Para el jueves, el oficialismo planea una sesión con un objetivo administrativo pero políticamente relevante: dar estado parlamentario a los nuevos pliegos judiciales enviados por el Ejecutivo. Asimismo, se busca activar la designación de la exsenadora Lucila Crexell como embajadora política en Canadá, un movimiento que ha seguido de cerca la opinión pública y que requiere la validación del Cuerpo.
Mientras tanto, en los pasillos del Congreso persiste la desconfianza hacia ciertos sectores calificados por sus colegas como «extorsionadores seriales», quienes participan de las reuniones de los aliados para luego votar en sintonía con el kirchnerismo. El desafío de Bullrich será mantener cohesionada a la mayoría necesaria para que el Gobierno no pierda la iniciativa en el recinto.




