Un conjunto de hospitales de Chubut modificará sus rutinas internas con nuevos controles, capacitaciones y protocolos que buscan reducir errores en la atención médica y ordenar prácticas que hoy funcionan con criterios dispares.
La decisión impacta tanto en grandes centros urbanos como en establecimientos rurales, donde se pondrán a prueba herramientas específicas. El esquema incluye cambios en la forma de auditar procedimientos y en la gestión cotidiana del riesgo sanitario.
La definición se consolidó durante un encuentro en Rawson que reunió a responsables de calidad de distintos hospitales, junto con autoridades sanitarias provinciales. Allí se delinearon acciones concretas para el próximo año, con un enfoque técnico que prioriza la revisión de procesos críticos dentro del sistema público.
Auditorías y capacitación: los ejes del nuevo esquema
Dentro de ese marco, se estableció que uno de los ejes será profundizar el control interno mediante auditorías y formación especializada. El subsecretario de Hospitales, Sebastián Restuccia, remarcó que «esto es muy importante porque la calidad es prioridad para la gestión» y anticipó que «este año tenemos varias capacitaciones en las que se pondrá el foco en la auditoría, y en todo lo relacionado al puntapié inicial para poder trabajar con el riesgo». La estrategia apunta a detectar fallas antes de que generen consecuencias en los pacientes.
La planificación también incluye acuerdos con organismos externos para fortalecer la formación técnica de los equipos. En ese sentido, se prevé la participación de instituciones especializadas y del área nacional de calidad, lo que permitirá unificar criterios y estándares en toda la provincia. El objetivo es que los hospitales trabajen bajo parámetros comparables, independientemente de su tamaño o ubicación.
La Red Provincial de Calidad: un esquema transversal
En paralelo, la red de calidad del sistema sanitario reorganizó su funcionamiento interno con una lógica más transversal. La directora Laura Pizzi explicó que «la Red Provincial de Calidad está armada y liderada por la Dirección de Calidad, y aquellas Direcciones del Nivel Central que tienen un rol estratégico en la temática», y agregó que este esquema permite coordinar a los comités hospitalarios en una misma línea de trabajo. Esa estructura busca evitar decisiones aisladas y mejorar la coherencia operativa.
El plan diseñado para 2026 incluye pasos específicos que deberán cumplir cada uno de los actores del sistema. Según Pizzi, «en este caso ya diseñamos un plan de acción 2026, con sus componentes técnicos y los pasos a seguir de parte de cada componente de la red de calidad», lo que implica una asignación clara de responsabilidades. La medida introduce un seguimiento más estricto sobre la implementación real de las políticas sanitarias.
Gestión del riesgo: seguridad del paciente como prioridad
Entre los puntos más sensibles aparece la gestión del riesgo, vinculada directamente con la seguridad del paciente. La funcionaria señaló que «un eje muy fuerte de trabajo será la capacitación para generar las condiciones técnicas necesarias para la gestión del riesgo», en línea con la normativa vigente en la provincia. Este enfoque obliga a los equipos a incorporar herramientas específicas para prevenir errores en prácticas médicas habituales.
El esquema también suma controles sobre áreas críticas como la administración de medicamentos, la esterilización y la identificación correcta de pacientes. A eso se agregan protocolos para tratamientos de alto costo y procedimientos quirúrgicos, junto con la implementación de sistemas como el triage en la atención inicial. Estas medidas buscan ordenar circuitos que impactan directamente en la seguridad de quienes ingresan al sistema de salud.
Hospitales rurales, al programa piloto de calidad
Uno de los cambios más relevantes es la inclusión de hospitales rurales en un programa piloto de reconocimiento de calidad. En este punto, Pizzi destacó que «vamos a avanzar en el Reconocimiento de Instituciones Comprometidas con la Calidad» y precisó que se incorporará la ruralidad con establecimientos de Dolavon, Gaiman y Gastre. La decisión introduce estándares en ámbitos donde las condiciones operativas suelen ser más limitadas.
El nuevo esquema obliga a sostener un nivel de coordinación constante entre equipos distribuidos en toda la provincia, con exigencias técnicas que demandan recursos y continuidad en el tiempo. La implementación efectiva de estas medidas dependerá de la capacidad de los hospitales para sostener los cambios en sus prácticas diarias, en un sistema que deberá adaptarse sin margen para fallas visibles en la atención.
Chubut ajusta los controles en sus hospitales con un plan ambicioso para 2026. Auditorías, capacitaciones, gestión del riesgo y un programa piloto para hospitales rurales de Dolavon, Gaiman y Gastre son algunas de las medidas. La Red Provincial de Calidad funcionará con lógica transversal para unificar criterios. El objetivo: reducir errores en la atención médica y ordenar prácticas dispares.




