La seguridad en la provincia se encuentra en estado de alerta máxima. Tras la fuga de Darío “Loco” Cárdenas en Trelew, el Ministerio de Seguridad de Chubut ratificó que los operativos de búsqueda se han intensificado en las últimas horas
El ministro Héctor Iturrioz se mostró optimista respecto a la captura del peligroso delincuente, asegurando que las fuerzas de seguridad están trabajando sobre pistas concretas para dar con su paradero en el corto plazo.
Un operativo bajo estricto hermetismo
A pesar de la presión social y mediática por obtener respuestas, el ministro Iturrioz fue cauteloso al brindar detalles específicos sobre las zonas de rastrillaje. Según explicó el funcionario, cualquier filtración de datos podría alertar al prófugo y entorpecer el despliegue policial. «Estamos redoblando esfuerzos en un caso que es paradigmático para nosotros», señaló, subrayando que la prioridad absoluta es reintegrar al delincuente al sistema penitenciario.
La fuga de Cárdenas volvió a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los controles y la capacidad de logística que mantienen ciertos detenidos. Para las autoridades, este no es un hecho aislado, sino una consecuencia de las facilidades de comunicación que existen actualmente dentro de las unidades de detención.
Celulares en las cárceles: el foco del conflicto
Uno de los puntos más críticos que destacó Iturrioz fue el rol de la tecnología en la planificación de delitos y fugas. El ministro defendió con firmeza el proyecto que busca restringir el uso de teléfonos celulares en las cárceles de la provincia. Según su visión, el derecho a la comunicación de un interno debe limitarse exclusivamente a su defensa y a sus vínculos familiares cercanos.
«Está comprobado que desde los lugares de detención se organizan maniobras delictivas. Quien está privado de su libertad no puede tener acceso ilimitado al medio libre», sentenció el funcionario, vinculando directamente el uso de dispositivos móviles con la capacidad de los internos para burlar la seguridad del sistema.
Narcomenudeo y la escalada del delito en la provincia
Más allá de la búsqueda del prófugo, el Ministerio destacó los recientes golpes al narcotráfico en Comodoro Rivadavia. Tras investigaciones de varios meses, se logró desarticular bandas dedicadas a la venta de estupefacientes a pequeña escala, una problemática que Iturrioz describió como la «antesala» de delitos mucho más graves.
La preocupación oficial radica en cómo el consumo y la comercialización de drogas empujan a los jóvenes hacia una espiral de delincuencia que comienza con hurtos menores y escala rápidamente hacia hechos de extrema violencia. Las autoridades aseguran que el combate contra estos focos de narcomenudeo seguirá siendo una política de estado para frenar el avance del crimen organizado en el territorio chubutense.




