La tensión entre el sector comercial y el Gobierno Nacional sumó un nuevo capítulo tras la reciente reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo
La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) lanzó un fuerte comunicado en el que califica de «inviable» el último acuerdo salarial de Comercio. Los mayoristas no solo rechazan los aumentos, sino que denuncian una falta de representatividad que pone en jaque la sostenibilidad de las pequeñas y medianas empresas del sector.
Un acuerdo «desconectado de la realidad» y márgenes en rojo
Para CADAM, el bono extraordinario de $120.000 —que consolida diversas sumas no remunerativas— es la gota que colmó el vaso. La cámara sostiene que esta paritaria fue pactada de forma «inconsulta» y que no refleja la crítica caída del consumo que vienen registrando los salones de ventas. En un escenario de inflación persistente y ventas en declive, advierten que muchas pymes ya operan con márgenes negativos, por lo que absorber estos costos laborales es, en la práctica, imposible.
El malestar no se limita solo al incremento salarial básico. Los mayoristas pusieron la lupa sobre las «cargas ocultas» que encarecen el costo laboral total. Entre ellas, cuestionan con dureza la vigencia de aportes extraordinarios a la obra social OSECAC que datan de la pandemia, así como las contribuciones al INACAP y el seguro de retiro «La Estrella», los cuales consideran beneficios corporativos ajenos a la productividad del trabajador.
El pedido formal al Gobierno: no homologar el acuerdo
La entidad empresaria anunció que elevará una carta formal a la Secretaría de Trabajo con un pedido contundente: que no se homologue el nuevo acuerdo paritario. El argumento central de CADAM es que, al ser un actor clave en la generación de empleo, su exclusión de las negociaciones vicia de nulidad la equidad del pacto.
«Las decisiones que impactan en nuestras empresas no pueden tomarse sin nosotros», expresaron desde la cámara. La exigencia de incorporarse a la mesa paritaria busca transparentar los acuerdos y evitar que ciertos aportes patronales terminen financiando estructuras institucionales de otras cámaras (como CAME o CAC) en lugar de fortalecer el salario real o la competitividad del sector.
Impacto en la informalidad y la sostenibilidad pyme
El sector mayorista advierte que esta presión impositiva y salarial, lejos de beneficiar al trabajador, termina fomentando la informalidad laboral. Al volverse insostenible el costo de un empleado en blanco bajo estas condiciones, el sistema expulsa a las empresas hacia la precariedad para poder sobrevivir.
En el cierre de su comunicado, CADAM fue tajante: el entramado empleador necesita acuerdos «sostenibles y transparentes». Sin una revisión de los conceptos adicionales que engrosan las paritarias, el sector advierte que el riesgo de cierre de locales y pérdida de puestos de trabajo genuinos es una posibilidad cada vez más cercana en el corto plazo.




