La producción industrial funciona hoy con una porción significativa de su capacidad sin utilizar, lo que refleja un freno extendido en la actividad. El último dato oficial ubicó el uso de la capacidad instalada en 54,6% , un nivel que marca uno de los puntos más bajos de los últimos 14 años.
Ese registro implica que casi la mitad del potencial productivo permanece ocioso. El indicador publicado por el Indec muestra una caída respecto al mismo mes del año pasado, cuando se había ubicado en 58,6%. La reducción no se limita a un sector puntual, sino que atraviesa gran parte del entramado industrial.
El economista Claudio Caprarulo , de Analytica, describió este escenario como un período de ajuste sostenido: “Modo supervivencia” , definió.
Refinación de petróleo, la excepción con 88,9%
El comportamiento de la industria no es uniforme y muestra diferencias marcadas entre rubros. En ese contexto, la refinación de petróleo aparece como la principal excepción, con niveles cercanos al 88,9% de utilización. Ese desempeño se vincula con el dinamismo del sector energético. En el extremo opuesto, las actividades relacionadas con la construcción registran las caídas más pronunciadas. Los productos minerales no metálicos, como cerámica y arcilla, operan muy por debajo de sus niveles históricos.
El sector automotor: 80% de los vehículos son importados
El sector automotor expone una de las tensiones más visibles del escenario actual. Mientras los patentamientos se mantienen en niveles altos, la producción local no acompaña ese ritmo. Más del 80% de los vehículos registrados corresponden a unidades importadas. Ese desbalance impacta en el uso de la capacidad instalada de las plantas automotrices, que en febrero se ubicó en 38,9%, con una fuerte dependencia de la oferta externa.
Textil, caucho y plástico: pérdida de participación ante la competencia externa
También muestran retrocesos importantes sectores expuestos a la competencia externa , como el textil y el de caucho y plástico. En estos casos, los niveles actuales se ubican muy por debajo de los promedios de años anteriores. La apertura comercial incide directamente en esa pérdida de participación.
El panorama: «Modo supervivencia»
El economista Lorenzo Sigaut Gravina , de Equilibra, definió el nivel actual como “muy bajo” y advirtió que la industria opera apenas por encima de la mitad de su capacidad. Su análisis describe un esquema escalonado, con pocos sectores dinámicos y varios en retroceso. El panorama hacia adelante aparece condicionado por la evolución de la demanda y la capacidad de los sectores más rezagados para recomponer su actividad.
La industria usa apenas la mitad de su capacidad, tocando un piso que no se veía en 14 años. Refinación de petróleo lidera con 88,9%, mientras el sector automotor opera al 38,9% y el textil en caída libre. «Modo supervivencia», definen los economistas.




