En un movimiento que vuelve a tensionar la región, Irán suspendió el paso de buques petroleros por el estratégico estrecho de Ormuz tras una serie de ataques aéreos lanzados por Israel contra el Líbano, informó el miércoles la agencia de noticias semioficial iraní Fars.
La medida se produce en un momento crítico, apenas unas horas después de que entrara en vigor un alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán.
La operación «Oscuridad Eterna»: ataques israelíes en el Líbano y sus consecuencias
Los ataques israelíes, parte de una nueva operación denominada «Oscuridad Eterna», impactaron en múltiples regiones del Líbano, incluyendo barrios densamente poblados de la capital, Beirut. Según informes preliminares, los bombardeos causaron un gran número de víctimas y daños significativos a la infraestructura, aunque aún no se han publicado cifras oficiales. El ministro de Salud libanés, Rakan Nassereddine, mencionó que cientos de personas murieron o resultaron heridas en los ataques aéreos.
La operación israelí generó una ola de condena internacional y llamados urgentes al alto el fuego por parte del gobierno libanés. El primer ministro, Nawaf Salam, pidió a los aliados de su país ayudar a detener los bombardeos por todos los medios disponibles. Por su parte, el presidente libanés, Joseph Aoun, instó a la comunidad internacional a actuar, señalando que los repetidos ataques demuestran un desprecio por el derecho y los acuerdos internacionales. Acusó a Israel de violar en repetidas ocasiones los compromisos de alto al fuego durante los últimos 15 meses.
El ejército israelí afirmó que la campaña «Oscuridad Eterna» tiene como objetivo centros de comando y control de Hizbulá en el sur y el este del Líbano, así como en Beirut. La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló que Israel cumplirá la tregua de dos semanas con Irán, pero que seguirán las operaciones militares en el Líbano, ya que este país no está incluido en el acuerdo.
La fragilidad del alto el fuego entre EE.UU. e Irán
La suspensión del tránsito por Ormuz pone en duda la viabilidad de la tregua entre Estados Unidos e Irán, anunciada esa misma madrugada. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aclaró minutos después de conocerse la noticia que el Líbano no está incluido en el alto el fuego. Esta declaración fue respaldada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien afirmó que las fuerzas armadas estadounidenses estaban preparadas para cumplir la amenaza de Trump de acabar con la «civilización entera» de Irán si no se alcanzaba un acuerdo.
Hegseth reveló que Estados Unidos tenía objetivos fijados de infraestructura, puentes y centrales eléctricas en Irán. Según el funcionario, Trump finalmente dijo: ‘Podemos quitárselo todo. Les quitaremos su capacidad de exportar energía y las fuerzas armadas de Estados Unidos tienen la capacidad de atacar esas cosas con impunidad’. Agregó: Ese tipo de amenaza fue lo que los llevó al punto en el que, en efecto, dijeron: ‘De acuerdo, queremos cerrar este trato’.
Impacto geopolítico y energético
La suspensión del paso por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula gran parte del petróleo mundial, genera preocupación sobre el suministro global de energía y la estabilidad de los precios. Irán ya había prohibido el tránsito por Ormuz en el pasado, como medida de presión en medio de tensiones geopolíticas. La reanudación de esta prohibición, aunque sea temporal, podría tener consecuencias significativas en los mercados internacionales.
El servicio de seguimiento de buques MarineTraffic también informó en X que se reanudaron los movimientos de embarcaciones en el estrecho de Ormuz tras el alto el fuego, pero la nueva suspensión decretada por Irán vuelve a paralizar el tránsito.




