El juez federal de Mar del Plata, Alfredo Eugenio López, presentó su renuncia al cargo y el Gobierno nacional solicitó al Consejo de la Magistratura que informe si el magistrado registra denuncias o procesos disciplinarios en trámite antes de avanzar con su eventual aceptación.
La comunicación fue enviada al presidente del organismo, Horacio Rosatti, y se enmarca en el procedimiento administrativo previo que exige verificar la situación institucional del funcionario judicial.
El magistrado, titular del Juzgado Federal N° 4 de Mar del Plata, formalizó su dimisión con fecha efectiva el 8 de abril, en un contexto de fuerte presión institucional, luego de que avanzara en el Consejo de la Magistratura un expediente en su contra por presunto mal desempeño.
Publicaciones antisemitas en redes sociales: el origen de la causa
De acuerdo con las denuncias analizadas, López fue cuestionado por publicaciones en redes sociales consideradas incompatibles con la investidura judicial, entre ellas expresiones calificadas como antisemitas por distintas organizaciones. El caso había sido elevado al plenario del Consejo y se encontraba en condiciones de avanzar hacia el jury de enjuiciamiento.
En ese marco, el requerimiento del Poder Ejecutivo busca determinar si la renuncia puede ser aceptada sin afectar eventuales procesos disciplinarios en curso, ya que la normativa prevé que, ante la existencia de causas abiertas, se evalúe el impacto institucional de la dimisión.
El Gobierno no acepta la renuncia sin antes conocer el estado de las denuncias
Fuentes judiciales señalaron que el Consejo de la Magistratura deberá responder el informe solicitado, tras lo cual el Gobierno quedará en condiciones de definir si acepta o no la renuncia del magistrado. El caso de López se inscribe en una serie de actuaciones recientes del organismo que selecciona y controla a los jueces, en las que se analizan conductas extrajudiciales y su eventual incompatibilidad con el ejercicio de la función.
La renuncia de López, presentada cuando el jury de enjuiciamiento ya estaba en marcha, busca evitar un desenlace que podría haber terminado con su destitución. Sin embargo, el Gobierno no está dispuesto a aceptar la dimisión sin antes conocer el estado de las denuncias en su contra.




