Inflación y FMI: Luis Caputo inicia una semana de definiciones clave.
El calendario económico de la Argentina entra en una fase crítica este lunes 13 de abril de 2026. Con la mirada puesta en Washington y el termómetro de los precios locales, el ministro de Economía, Luis Caputo, se prepara para una agenda que combina la gestión de la inflación de marzo, una licitación energética estratégica y la renegociación de metas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Entre el IPC de marzo y la cumbre en Washington
La atención del mercado estará centrada este martes en el INDEC, que publicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo. Las proyecciones oficiales sitúan la cifra en torno al 3%, impulsada principalmente por el arrastre en los valores de los combustibles y aumentos estacionales en educación y alimentos. Este dato será la carta de presentación de Caputo antes de partir hacia la cumbre de primavera del FMI y el Banco Mundial, que se desarrollará hasta el 18 de abril.
En Estados Unidos, el objetivo central es destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones correspondiente a la segunda revisión del acuerdo. Si bien el Gobierno exhibe un sobrecumplimiento en las metas fiscales, la acumulación de reservas sigue siendo el punto de mayor tensión en las auditorías del organismo, lo que condiciona la disponibilidad de divisas para el resto del año.
Energía y transporte: Los frentes internos
En paralelo a la diplomacia financiera, el Ejecutivo avanza en una reforma estructural del sector energético. Este lunes se conocerán las ofertas para la importación de Gas Natural Licuado (GNL) de cara al invierno. En un movimiento inédito, la gestión de Javier Milei ha desplazado a Enarsa de la operatoria, abriendo la competencia al sector privado para la adquisición de los 20 buques necesarios para abastecer el sistema a partir de mayo.
Por otro lado, la Secretaría de Transporte busca desactivar una crisis inminente en el AMBA. Con un sistema donde los subsidios cubren el 65% del costo del pasaje, el Gobierno se reúne con las cámaras empresarias para una «reestructuración integral». La disyuntiva es compleja: incrementar las partidas presupuestarias o autorizar subas de tarifas que podrían recalentar la inflación de abril, poniendo en riesgo la tendencia de desaceleración que el equipo económico defiende con énfasis.




