Caso Ángel: Revelan un oscuro antecedente del padrastro que agrava su situación.
La investigación por el fallecimiento de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años que murió el pasado domingo de Pascuas en Comodoro Rivadavia, ha tomado un giro dramático este lunes 13 de abril de 2026. Tras la imputación de Mariela Altamirano y Michel Kevin González como coautores de homicidio agravado por el vínculo, salieron a la luz registros judiciales que complican seriamente la posición de la pareja, señalando un posible patrón de violencia sistémica.
El violento pasado en Córdoba del profesor de taekwondo
Uno de los puntos más críticos del expediente se centra en los antecedentes de Michel Kevin González. Según datos recopilados por la fiscalía y registros de la provincia de Córdoba, el hombre, quien se desempeñaba como profesor de taekwondo, ya había sido denunciado anteriormente por violencia familiar. Una expareja lo acusó formalmente de haber ejercido violencia física contra su propio hijo biológico, a quien presuntamente mantenía encerrado. Estos antecedentes son analizados ahora por la justicia de Chubut como una pieza clave para reconstruir el entorno en el que vivía Ángel y determinar si existía un patrón de conducta agresiva sostenido en el tiempo.
Para los investigadores, el perfil de González sugiere que el comportamiento violento podría haberse replicado durante la convivencia con el menor fallecido. La fiscalía busca establecer si las agresiones eran una constante que pasó inadvertida para los organismos de protección, especialmente considerando que los resultados preliminares de la autopsia reforzaron la hipótesis de un contexto de maltrato físico extremo.
La madre bajo la lupa: Consumo de alcohol y denuncias previas
La situación de Mariela Altamirano no es menos comprometida ante los ojos de la Justicia. En las últimas horas, trascendió que la mujer enfrentaría problemas de consumo abusivo de alcohol, factor que los investigadores evalúan como un agravante en la dinámica de riesgo del hogar. Además, se han detectado testimonios que apuntan a presuntos episodios de violencia que la mujer habría ejercido hacia otro de sus hijos en el pasado, lo que refuerza la teoría de un entorno familiar sumamente hostil para el pequeño Ángel.
Con ambos acusados bajo arresto y enfrentando la posibilidad de prisión perpetua, la causa avanza en la recolección de testimonios y pericias complementarias. El análisis del entorno social del menor se ha vuelto prioritario para determinar si hubo señales de alerta ignoradas por el sistema. Los resultados definitivos de la autopsia, sumados a estos antecedentes de violencia previa y problemas de adicciones, serán fundamentales para establecer las responsabilidades penales definitivas en un caso que mantiene en vilo a la opinión pública nacional.




