Una minuciosa investigación policial permitió desbaratar este lunes una red vinculada a constantes asaltos en viviendas de la zona portuaria
Tras una serie de allanamientos estratégicos, las fuerzas de seguridad lograron recuperar una vasta cantidad de artículos robados y desarticular un punto de comercio ilegal. El operativo, que contó con el despliegue de cuerpos de élite, pone bajo la lupa a tres delincuentes conocidos en el ámbito delictivo local.
Megaoperativo en Puerto Rawson y resultados positivos
La División Policial de Investigaciones de Rawson (DPI) ejecutó cuatro órdenes de registro en domicilios situados sobre las calles Laserre y Soldado de Malvinas. Los procedimientos fueron la respuesta directa a dos denuncias por robos domiciliarios que habían generado preocupación en la zona de Puerto Rawson. Durante las requisas, los efectivos lograron secuestrar un arsenal de objetos que habían sido sustraídos a los vecinos.
Entre los elementos recuperados destacan electrodomésticos, una bicicleta, herramientas industriales como un compresor y balanzas, además de artículos deportivos como una tabla de surf. Los delincuentes también se habían apoderado de teléfonos celulares, prendas de vestir y hasta utensilios de cocina, elementos que ahora sirven como prueba fehaciente en la causa judicial que lleva adelante el fiscal Dr. Regeira.
Sospechosos con antecedentes y comercio clandestino
La investigación señaló a tres hombres mayores de edad como los presuntos responsables de los hechos. A pesar de contar con un extenso prontuario por delitos contra la propiedad, los sujetos fueron notificados en libertad, aunque permanecen estrictamente vinculados al proceso judicial. El despliegue policial contó con el apoyo del GEOP, Infantería y la División Drogas Peligrosas, garantizando la seguridad en un sector de alta conflictividad.
Un dato llamativo del operativo fue la intervención de Inspectores Municipales de Rawson, quienes constataron que una de las viviendas allanadas funcionaba como un puesto de venta de pescado clandestino. Este hallazgo refuerza la hipótesis de que los domicilios no solo servían como aguantaderos de objetos robados, sino también para actividades comerciales fuera de toda normativa legal y sanitaria.




