Argentina registró un superávit comercial de USD 2.523 millones en marzo. El Banco Central acumula compras por más de USD 6.000 millones en 2026.
El mercado cambiario argentino atraviesa un periodo de fuerte liquidez de divisas que ha sorprendido a los analistas. La combinación de una liquidación robusta por parte del sector agroexportador y un consumo interno que permanece pausado ha generado un superávit comercial histórico, permitiendo al Banco Central de la República Argentina (BCRA) fortalecer sus reservas a un ritmo significativamente más acelerado de lo previsto en las metas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Intercambio Comercial Argentino (ICA) de marzo arrojó un saldo favorable de 2.523 millones de dólares, consolidando una racha de 28 meses consecutivos de superávit. Esta cifra superó ampliamente las proyecciones de los analistas, quienes estimaban un saldo cercano a los 1.019 millones.
Compras récord y acumulación de reservas
El BCRA ha sabido capitalizar esta tendencia estacional y estructural. En lo que va del año, la entidad monetaria ya acumula compras por 6.149 millones de dólares, acercándose rápidamente al objetivo anual de sumar entre 8.000 y 10.000 millones para todo el 2026.
Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, señala que este superávit excepcional está impulsando una apreciación del peso que el Gobierno intenta administrar. El peso mayorista cotiza actualmente en torno a las 1.381,5 unidades por dólar, manteniéndose dentro de las bandas de flotación que el BCRA planea ampliar un 3,4% a partir de mayo, en sintonía con el arrastre inflacionario de marzo.
El factor externo y la incertidumbre en los mercados
A pesar del optimismo por el ingreso de divisas, el escenario macrofinanciero global impone cautela. La incertidumbre generada por el conflicto en la zona del Estrecho de Ormuz actúa como un freno para las expectativas de inversión, afectando negativamente a los activos financieros, con la excepción del sector energético que continúa mostrando resiliencia.
En la plaza local, el índice S&P Merval registró una leve baja del 0,43%, mientras que los bonos extrabursátiles promediaron una caída del 0,1%. Para despejar dudas sobre el corto plazo, el Tesoro llevará a cabo un canje de bonos con vencimiento a finales de abril por nuevos títulos a junio, buscando garantizar la sostenibilidad de la deuda.
Apoyo de organismos internacionales y desafíos políticos
El respaldo externo sigue siendo un pilar para el programa económico de Javier Milei. El FMI aprobó recientemente la segunda revisión técnica, mientras que el Banco Mundial evalúa una garantía de hasta 2.000 millones de dólares para refinanciación. Por su parte, el BID planea ampliar su apoyo financiero por encima de los 7.200 millones de dólares.
No obstante, el frente interno presenta ruidos que los inversores miran con atención. El mandatario, quien se encuentra de visita en Israel, enfrenta denuncias de corrupción en sectores del Gobierno y crecientes dudas sobre la sostenibilidad del ajuste económico de cara al año electoral 2027. La construcción de políticas de Estado sólidas parece ser, según expertos, la única garantía para que el actual esquema no derive en una crisis social o política de mayor envergadura.




