La jornada comicial en la nación andina concita la atención de la región ante una definición que moldeará el rumbo macroeconómico y diplomático de los próximos años.
Perú realiza este domingo una elección decisiva para su futuro político. Más de 27 millones de ciudadanos están habilitados para votar en el balotaje que definirá quién ocupará la Presidencia entre 2026 y 2031, en un contexto atravesado por años de inestabilidad institucional y una creciente desconfianza hacia la dirigencia.
La segunda vuelta enfrenta a Keiko Fujimori, referente de Fuerza Popular, y a Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú. Ninguno logró una ventaja contundente en la primera ronda electoral, que contó con más de 30 postulantes. Fujimori obtuvo el 17,18% de los votos, mientras que Sánchez alcanzó el 12,03%, lo que les permitió avanzar a la instancia decisiva.
Perfiles de los candidatos y ejes de campaña
Las dos fuerzas en pugna exponen proyectos políticos y económicos marcadamente contrapuestos para la administración del Estado:
Keiko Fujimori (Fuerza Popular)
Para la dirigente conservadora se trata de su cuarto intento por llegar a la Presidencia. Su campaña estuvo centrada en propuestas vinculadas a la seguridad, la estabilidad económica y la atracción de inversiones. Sin embargo, también debió enfrentar cuestionamientos vinculados al legado de su padre, el exmandatario Alberto Fujimori, condenado por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú)
Sánchez, en tanto, construyó su candidatura con fuerte respaldo en las regiones rurales y en el sur del país. El dirigente recogió parte del electorado que acompañó al expresidente Pedro Castillo y propuso revisar los vínculos entre el Estado y las grandes empresas extranjeras, especialmente en sectores estratégicos como la minería y la energía.
Proyecciones electorales y comportamiento del electorado
El panorama previo al cierre de las mesas de votación exhibe una paridad técnica que mantiene bajo reserva el desenlace de los comicios:
Los sondeos previos mostraron una competencia ajustada. Una encuesta de Ipsos Perú ubicó a Fujimori con una intención de voto del 38%, frente al 35% de Sánchez. Sin embargo, el elevado porcentaje de indecisos dejó abierto el escenario hasta último momento y reflejó el malestar de una parte importante de la población con la clase política.
