Los trabajos se iniciaron luego del anuncio efectuado este fin de semana por el gobernador Torres y el intendente Merino, dando solución a un reclamo histórico
El proceso se ejecutará en etapas, iniciando con el movimiento de suelos, desmantelamiento de estructuras, cerramiento y nivelación para avanzar en la planificación urbana del lugar, la que se hará en conjunto con los vecinos.

Este jueves, comenzó el movimiento de suelos para la demolición de la fábrica industrial de la calera del barrio Corradi, abandonada desde el año 2000, luego del anuncio efectuado este último fin de semana por el gobernador Ignacio Torres y el intendente Gerardo Merino.
El intendente recorrió el predio, dónde la empresa adjudicataria inició los trabajos -que comprenden el retiro de estructuras metálicas, el cierre con mampostería y la demolición de las estructuras de hormigón y mampostería-, y visitó a vecinos y comercios de los alrededores, quienes agradecieron y rescataron el impacto social de la obra.
Merino destacó la importancia del compromiso asumido junto al gobernador Torres e indicó: “Después de muchos años, comenzaron los trabajos para la demolición de la calera”.

“La transparencia de este trabajo forma parte de un proceso que tiene que ver con hacer las cosas bien. No queremos que gestiones futuras tengan inconvenientes por daños colaterales a los vecinos que generen juicios”, remarcó y explicó que “se hicieron los trámites legales con los propietarios del lugar para poder comenzar la demolición. Hubo un acuerdo de partes, se hizo una licitación para poder concretarlo”.
Obra muy esperada
El mandatario municipal señaló que “la demolición tendrá varias etapas, en primera instancia es el movimiento de suelo con la remoción de los residuos que se generen, comenzar a desmontar las estructuras de hierro que son antiguas, el cerramiento, la nivelación teniendo en cuenta que el terreno tiene profundidad, y la demolición”.
Además, “a todo este trabajo se sumarán las máquinas de Vialidad Provincial con otras maquinarias para transportar las estructuras de hierro”.

Asimismo, remarcó el acompañamiento del gobernador Ignacio Torres y dijo que como se anunció, “luego de la demolición, se consensuará con vecinos del barrio el destino del predio que puede ser un espacio público”.
“Hay satisfacción por parte de los vecinos porque hasta el momento fue un lugar muy inseguro, donde sucedieron muchas desgracias con jóvenes, animales, un lugar donde se escondían delincuentes y se vendía droga. Eso será parte del pasado con esta nueva etapa donde se va a poder disfrutar del panorama increíble en este sector de la ciudad”, concluyó.




