El clásico entre Boca e Independiente terminó en igualdad, pero la temperatura subió fuera de los límites del campo de juego
Tras el 1-1 definitivo, el director técnico xeneize, Claudio Úbeda, se presentó en conferencia de prensa con un tono firme para analizar las decisiones arbitrales que marcaron el rumbo del encuentro. Lejos de esquivar la controversia, el entrenador respaldó la sanción que le permitió empatar a su equipo y lanzó una fuerte acusación sobre la validez del tanto del conjunto de Avellaneda.
«Fue penal claro»: el respaldo de Úbeda a la decisión del árbitro
Uno de los puntos más calientes del partido fue la falta sancionada a favor del club de la Ribera, que generó un airado reclamo por parte de los jugadores y el cuerpo técnico de Independiente. Sin embargo, para Úbeda no hubo lugar a dudas. «Fue penal, fue penal claro. Se revisó y hay una infracción evidente», sentenció el DT ante los medios, subrayando que la intervención de la tecnología respaldó lo que él vio desde el banco de suplentes.
Para el entrenador, la discusión sobre esa jugada puntual es innecesaria, ya que considera que el contacto existió y fue suficiente para pitar la pena máxima. Con esta postura, buscó desactivar las críticas que hablaban de un supuesto beneficio para su equipo en un momento determinante del juego.
Polémica por el gol de Independiente y denuncias de una mano previa
La otra cara de la moneda para Úbeda fue la acción que terminó en el gol del «Rojo». El técnico xeneize cuestionó con dureza el desarrollo de esa jugada, denunciando que existió una irregularidad que el equipo arbitral no advirtió. Según su visión, hubo una mano previa que debería haber invalidado la conquista del rival, lo que hubiera cambiado drásticamente el resultado final.
A pesar del sabor amargo por no haberse quedado con los tres puntos en casa, el entrenador prefirió centrarse en que sus dirigidos lograron reaccionar a tiempo. No obstante, dejó en claro que la justicia en el marcador quedó bajo la lupa debido a ese inicio de jugada que consideró viciado.




