Un científico de Comodoro Rivadavia hace historia en la misión Artemis II de la NASA.
La ciencia argentina alcanza un hito sin precedentes este miércoles 1° de abril con la participación de Gabriel Sanca, un investigador oriundo de Comodoro Rivadavia, en la misión Artemis II de la NASA. Sanca integra el equipo de especialistas que desarrolló tecnología crítica para el microsatélite Atenea, un proyecto de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) que viajará rumbo a la Luna desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral.

Tecnología de vanguardia desarrollada en la universidad pública
El ingeniero Sanca, formado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y doctorado en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), lideró junto a su equipo la creación de sistemas electrónicos complejos. El foco de su trabajo estuvo en la denominada “carga útil” del microsatélite Atenea, un dispositivo de dimensiones reducidas (20×20 cm de base y 30 cm de altura) que transporta experimentos científicos esenciales.
En diálogo con Canal 12, el científico chubutense explicó el alcance de su labor:
«Nosotros venimos trabajando desde hace muchos años en la Universidad de San Martín para desarrollar pequeños sistemas electrónicos para satélites. En este caso, estamos participando en el desarrollo de lo que se conoce como ‘carga útil’, que va a ser parte del microsatélite de la CONAE».
Los objetivos del microsatélite Atenea en la órbita lunar
La misión del dispositivo argentino dentro del programa Artemis II —el regreso del hombre a la Luna tras más de 50 años— tiene una doble finalidad. Por un lado, busca validar el funcionamiento de componentes electrónicos en el hostil entorno espacial y, por otro, ejecutar experimentos de alta precisión.
Sanca detalló que entre las tareas de Atenea se encuentran la medición de niveles de radiación, el ensayo de componentes optoelectrónicos y la captura de señales de GPS en el espacio profundo. El lanzamiento está programado para este miércoles con una ventana de despegue que inicia a las 19:24 (hora argentina). Aunque existe un 80% de probabilidades de éxito, factores climáticos como tormentas eléctricas podrían postergar el evento hasta el 6 de abril.
El valor de la ciencia argentina y la formación nacional
Para el investigador comodorense, este logro es el resultado de una colaboración estrecha entre la CONAE y el ámbito académico, representativo del potencial de las universidades nacionales como la UBA, la UNSAM y la UNLP. Sanca manifestó sentir una mezcla de “orgullo, felicidad y cansancio” tras años de esfuerzo sostenido.
Asimismo, subrayó la importancia estratégica de defender y financiar el sistema científico nacional en el actual contexto de las universidades públicas. Para el experto, estar presente en una misión de la NASA no solo es un orgullo personal, sino una prueba fehaciente del prestigio internacional de los tecnólogos formados en Argentina y un motor para inspirar a futuras generaciones de científicos en el país.




