Después de décadas de espera, la humanidad vuelve a poner sus ojos en la Luna. Este miércoles 1 de abril, a las 19:24 hora argentina, la NASA lanzará la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida.
Cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y el canadiense Jeremy Hansen— viajarán a bordo de la cápsula Orión, impulsada por el cohete más poderoso jamás construido, el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). La misión, que durará 10 días, orbitará la Luna y regresará a la Tierra, marcando el regreso de los seres humanos al entorno lunar por primera vez desde el Apolo 17 en 1972.
Un viaje de 10 días que cambiará la historia de la exploración espacial
Artemis II es mucho más que una prueba tecnológica. Es la validación de los sistemas clave para la continuidad del programa lunar estadounidense que comenzó con la histórica era Apolo. La misión servirá como vuelo de prueba para demostrar la capacidad de Orión para transportar tripulación durante un período prolongado en el espacio profundo. Será su primer vuelo tripuladoy el tercero en total, después de Artemis I (no tripulada) en 2022 y una misión de prueba en 2014.
El punto culminante será el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna en el sexto día de la misión, donde la nave y su tripulación alcanzarán la mayor distancia jamás recorrida por humanos respecto a la Tierra, cercana a los 400.000 kilómetros. Luego del despegue y tras la separación inicial del cohete SLS, la cápsula Orión realizará maniobras de validación en órbita terrestre antes de poner rumbo a nuestro satélite natural.
Una tripulación que rompe barreras: diversidad y récords históricos
Artemis II marca un cambio histórico en la exploración espacial. Todos los astronautas del programa Apolo eran hombres blancos estadounidenses. En esta misión, Victor Glover será la primera persona afrodescendiente, Christina Koch la primera mujer y Jeremy Hansen el primer no estadounidense en viajar más allá de la órbita terrestre baja.
Los cuatro astronautas llevarán rastreadores individuales que los protegerán de peligrosas dosis de radiación cósmica durante el viaje lunar. Sus trajes naranjas, un color especial diseñado para ser detectados en el agua en caso de una evacuación de emergencia, ya fueron colocados y los tripulantes realizaron todos los chequeos médicos y de soporte vital antes de abordar la cápsula.
Últimos preparativos: un problema técnico mantiene en vilo a la NASA
A menos de horas del lanzamiento, la NASA informó que investiga un problema vinculado al sistema de terminación de vuelo del Space Launch System (SLS). Este sistema cumple la tarea de autodestruir el cohete si se detecta una falla y el vehículo se desvía de su trayectoria, con el fin de evitar riesgos para la población o instalaciones en tierra. Es una función estándar en los cohetes modernos, y su uso ha sido frecuente en prototipos y nuevos lanzadores del sector privado. La supervisión de seguridad durante el lanzamiento y tras el despegue está a cargo de la Fuerza Espacial de Estados Unidos.
El lanzamiento, originalmente previsto para febrero, se pospuso tras detectarse fugas de combustible y helio, inconvenientes que obligaron a revisar a fondo el sistema de propulsión. Jeff Spaulding, director de pruebas de la NASA, señaló que los problemas identificados y corregidos en esta ocasión han sido menores comparados con los anteriores de Artemis I en 2022, aunque la vigilancia se mantiene estricta durante todo el proceso.
El regreso a la Tierra: una prueba de fuego para el escudo térmico de Orión
El regreso a la Tierra de Artemis II, previsto para el 11 de abril, supondrá una prueba extrema para el escudo térmico de Orión, que enfrentará temperaturas de hasta 2.800 °C durante la reentrada. La recuperación se realizará en el océano Pacífico, donde equipos médicos y técnicos de la NASA asistirán a los astronautas tras el amerizaje.
El futuro del programa Artemis: la Luna y después Marte
Artemis II es solo el comienzo. La NASA planea nuevos hitos con Artemis III, prevista para 2027, que probará la capacidad de Orión para acoplarse con módulos de aterrizaje lunar tripulados —Starship de SpaceX y Blue Moon de Blue Origin— actualmente en desarrollo. Posteriormente, la misión Artemis IV, programada para finales de 2028, enviará astronautas cerca del polo sur lunar.
La agencia proyecta continuar con misiones tripuladas y robóticas, construir una base lunar y adquirir experiencia sobre vida y trabajo fuera de la Tierra, con la vista puesta en futuras misiones a Marte en las décadas de 2030 o 2040. El lanzamiento de Artemis II coincidirá con la Luna llena de abril, un símbolo que marca el regreso de la humanidad a nuestro vecino celeste.




