La salida de Claudio Úbeda de Boca ya es un hecho y la dirigencia se mueve para definir a su reemplazante. En ese escenario, dos nombres comenzaron a imponerse con fuerza: Néstor Lorenzo y Antonio Mohamed.
Sin embargo, aunque ambos seducen puertas adentro, sus posibles llegadas aparecen como operaciones complejas en el corto plazo.
Boca acelera tras la eliminación y define su próximo DT
La eliminación en la Copa Libertadores no hizo más que acelerar una decisión que ya estaba tomada en el club. Claudio Úbeda no seguirá al frente del equipo una vez finalizado su contrato, y el Consejo de Fútbol, liderado por Juan Román Riquelme, analiza alternativas.
Aunque todavía no hay negociaciones formales, los perfiles de Néstor Lorenzo y Antonio Mohamed encajan en la búsqueda: entrenadores con experiencia, personalidad y recorrido internacional.
Ambos técnicos ya estaban en el radar xeneize desde hace tiempo, pero el contexto actual complica cualquier avance inmediato.
Néstor Lorenzo, el favorito condicionado por el Mundial
El nombre que más consenso genera en Boca es el de Néstor Lorenzo. Su trabajo al frente de la Selección de Colombia, sumado a su perfil bajo y metodología, lo convierten en una opción muy valorada por la dirigencia.
Sin embargo, su situación contractual es el principal obstáculo. Lorenzo está enfocado en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, lo que dificulta cualquier salida anticipada.
Además, los tiempos no juegan a favor del club: Boca retomará los entrenamientos el 16 de junio para iniciar la pretemporada y, en julio, deberá afrontar los playoffs de la Copa Sudamericana. La eventual llegada del DT implicaría asumir casi sin preparación previa, en un momento clave del calendario.
Antonio Mohamed, campeón y sin intención de irse
El otro candidato es Antonio Mohamed, un entrenador que siempre fue bien considerado en Boca y que nunca ocultó su deseo de dirigir al club. Sin embargo, su presente también complica cualquier negociación.
El “Turco” viene de consagrarse campeón de la Copa de Campeones de la CONCACAF con Toluca, tras vencer por penales a Tigres, y dejó en claro que no piensa moverse.
“No es momento para hablar del futuro. Estoy feliz y enfocado acá”, expresó tras el título. Incluso fue más contundente al remarcar que tiene contrato vigente, la pretemporada organizada y la planificación del próximo semestre en marcha.
Sus declaraciones reflejan un escenario poco favorable para Boca, que debería esperar o buscar otras alternativas si pretende avanzar.
Un escenario abierto y sin definiciones inmediatas
Mientras el plantel se prepara para lo que viene, la dirigencia xeneize se enfrenta a una decisión clave. Lorenzo y Mohamed aparecen como los grandes candidatos, pero sus situaciones actuales obligan a Boca a evaluar tiempos, urgencias y viabilidad.
El margen es corto y los desafíos deportivos no esperan. La elección del próximo entrenador será determinante para encarar un semestre donde el club necesita resultados y estabilidad.
Boca entra en una etapa decisiva tras un golpe deportivo importante. Con dos nombres fuertes sobre la mesa pero de difícil acceso, el club deberá resolver rápido una cuestión central: quién tomará el mando en un momento donde no hay margen para errores.
