La tensión política en el país vecino alcanzó un punto crítico tras semanas de movilizaciones que sitian los principales centros urbanos.
«El Palacio se Gobierno se encuentra rodeado de fuerzas policiales y militares. Siguen los bloqueos y crece el desabastecimiento.», configurando un escenario de extrema complejidad para la gobernabilidad.
Incidentes en el centro de La Paz y reclamos de dimisión
Una nueva jornada de protesta colapsó este lunes el centro de La Paz, Bolivia, donde la policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Uno de los manifestantes resultó herido, informó el diario El Deber.
Los líderes de la protesta, que el gobierno identifica como seguidores del expresidente Evo Morales, ratificaron su demanda de dimisión del mandatario, que asumió el poder el 8 de noviembre pasado después de 20 años de hegemonía del Movimiento Al Socialismo (MAS). Además, rechazaron el diálogo al que llamó el gobierno el fin de semana.
La Plaza Murillo, donde se levanta el Palacio de Gobierno, se encuentra con fuerte resguardo policial y militar. La policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que buscaron llegar a la Plaza Murillo, reportó la prensa local.
El trasfondo del conflicto: «Qué está pasando en Bolivia»
La crisis comenzó hace dos semanas cuando distintas organizaciones sindicales, vecinales e indígenas exigieron un aumento salarial del 20% y pidieron la renuncia de Paz, que lleva apenas seis meses de gestión.
Los manifestantes bloquearon las principales rutas que rodean La Paz y El Alto, en la periferia. Se estima que solo en la zona hay 15 puntos de bloqueo. La protesta se extendió por otros puntos del país. Esta situación desembocó en un paulatino desabastecimiento de combustible, alimentos y medicinas en la capital administrativa del país. El sábado, las fuerzas de seguridad intentaron despejar los bloqueos, pero finalmente las autoridades dieron marcha atrás para evitar mayor conflictividad.
Este lunes, distintas organizaciones desembocaron en el centro de La Paz. Entre los movilizados hay seguidores del expresidente Evo Morales que llegaron a la Plaza Murillo después de semanas de marcha. Morales tiene una orden de captura en su contra en una causa por corrupción de menores y se encuentra refugiado en su bastión de Chapare. Las protestas son lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB).
Denuncias oficiales del Ejecutivo: «“Armas de fuego y llamados a una guerra civil”»
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, denunció que algunos manifestantes pasaron al “uso de armas”.
“Hoy llega a La Paz la marcha de los cocaleros y de Evo Morales, ese es el hecho noticioso más importante del día, pero queremos denunciar que, lamentablemente, se han identificado que hay grupos que han pasado al uso de las armas y eso sí nos tiene preocupados”, dijo el portavoz, citado por El Deber.
Gálvez identificó a su líder como el exfuncionario del Ministerio de Defensa Bernabé G.P. Según dijo, es el “presidente del comité de conflicto” de los llamados Ponchos Rojos, una facción de campesinos aimaras del altiplano de La Paz considerada radical y que suele exhibir armas antiguas en sus protestas y mantiene una organización de estilo militar.
El vocero mostró un video difundido en las últimas horas en redes sociales en el que aparece una veintena de supuestos miembros de los Ponchos Rojos en una carretera andina mostrando armas y gritando “ahora sí, guerra civil”. Además, según Gálvez, el exfuncionario instó a los manifestantes “que se adhieran a la marcha evista (de los afines a Morales) y cocalera y que vinieran con todas las armas posibles”.
