El financista Maximiliano «Maxi» Vallejo, señalado por su cercanía con el presidente de la AFA, Claudio Tapia, deberá presentarse a declaración indagatoria ante la Justicia federal en el marco de una causa que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero a través de clubes del fútbol argentino.
Vallejo, titular de la firma Sur Finanzas, está acusado de integrar una asociación ilícita que habría canalizado más de 100 millones de dólares mediante operaciones con al menos 16 entidades deportivas, además de la compra de bienes de alta gama y propiedades.
Una red que incluía a Banfield, San Lorenzo, Racing y Barracas Central
Los fiscales Cecilia Incardona y Diego Velasco sostienen que el esquema incluía contratos financieros con clubes como Banfield, San Lorenzo, Racing y Barracas Central, entre otros. En apariencia, eran acuerdos comerciales legítimos pero, según la acusación, encubrían maniobras defraudatorias y movimientos de dinero irregular.
El expediente se originó a partir de una denuncia del organismo recaudador ARCA, que derivó en allanamientos a la AFA y a varios clubes. En esos operativos, se halló documentación que vincularía a Vallejo con operaciones financieras extendidas en el ámbito del fútbol argentino.
Bienes de lujo: una Ferrari California y propiedades a nombre de sociedades
La causa también contempla cargos por retención indebida de impuestos y posibles infracciones al régimen cambiario. En ese marco, se investiga la adquisición de decenas de vehículos de lujo —incluida una Ferrari California— y diversas propiedades que habrían sido registradas a nombre de sociedades vinculadas para ocultar su titularidad.
Los investigadores analizan supuestas maniobras relacionadas con permisos de importación (SIRA) y un entramado empresarial integrado por múltiples firmas, a través de las cuales se habrían canalizado fondos durante los últimos años. La compra de autos de alta gama es uno de los mecanismos clásicos de lavado de dinero.
Club Atlético Banfield: contratos perjudiciales para la institución
El caso incluye además una investigación específica sobre el Club Atlético Banfield. Allí se analizan contratos considerados por la fiscalía como perjudiciales para la institución y funcionales al presunto circuito de blanqueo. La idea era usar al club como pantalla para canalizar dinero de origen ilícito.
La causa está en pleno desarrollo. Se espera que la declaración indagatoria de Vallejo permita avanzar en el esclarecimiento de un entramado que, según los investigadores, habría utilizado estructuras del fútbol argentino para operar financieramente con fondos de origen ilegal.
Cercanía con Claudio Tapia: el presidente de la AFA en la mira indirecta
Vallejo es señalado por su cercanía con el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia. Si bien Tapia no está imputado en esta causa, su nombre aparece en la investigación por su vínculo con el financista. La oposición ya comenzó a pedir explicaciones y no descarta que el expediente pueda salpicar a la cúpula del fútbol argentino.
La Justicia dispuso medidas como la inhibición de bienes y la prohibición de salida del país para los imputados. También fueron citadas otras personas del entorno de Vallejo. La investigación avanza y podría tener nuevas derivaciones en los próximos días.
Un entramado que utilizó el fútbol para lavar dinero
El caso de Maximiliano Vallejo es un nuevo capítulo en la larga historia de corrupción en el fútbol argentino. La investigación muestra cómo las estructuras deportivas pueden ser utilizadas como fachada para canalizar dinero ilegal. Los clubes, necesitados de financiamiento, a veces firman contratos lesivos sin evaluar el origen de los fondos.
La declaración indagatoria de Vallejo será clave para determinar responsabilidades. Si la Justicia logra probar el lavado de más de USD 100 millones, sería uno de los escándalos financieros más importantes vinculados al fútbol argentino en los últimos años.
