El Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana dejó una postal política cargada de tensión dentro del oficialismo.
El presidente Javier Milei intentó mostrar unidad con su Gabinete, pero la jornada terminó exponiendo fricciones internas, con la senadora Patricia Bullrich en el centro de la escena tras ser marginada del ingreso al Cabildo.
Según se informó, la actividad incluyó la caminata desde Casa Rosada hasta la Catedral, la homilía del arzobispo Jorge García Cuerva y el posterior traslado al Cabildo para el Himno Nacional, en un clima político atravesado por tensiones y decisiones de protocolo que generaron ruido interno.
Una caminata con foto de unidad, pero con fisuras internas
El Presidente se trasladó a pie desde Casa Rosada hasta la Catedral junto a su hermana Karina Milei, el presidente provisional del Senado Bartolomé Abdala y el titular de la Cámara de Diputados Martín Menem.
El objetivo político era claro: mostrar cohesión en el Tedeum, con la presencia de todo el Gabinete y el asesor presidencial Santiago Caputo, quien habitualmente no participa de estos actos. La convocatoria buscó ordenar tensiones internas que venían escalando en el oficialismo.
Sin embargo, la foto de unidad quedó parcialmente opacada por ausencias y movimientos internos que empezaron a marcar diferencias dentro del espacio libertario.
Bullrich, relegada en la Catedral y afuera del Cabildo
El punto más sensible de la jornada se dio con la situación de Patricia Bullrich. La senadora no integró la comitiva oficial y llegó por su cuenta al Tedeum, quedando en una ubicación separada del resto del Gabinete dentro de la Catedral.
Pero el momento de mayor impacto político ocurrió luego: al finalizar la homilía del arzobispo Jorge García Cuerva, el Gabinete se trasladó al Cabildo para entonar el Himno Nacional, y allí se le impidió el ingreso.
Desde el entorno oficial se explicó que la decisión respondió a “cuestiones de protocolo”, ya que Bullrich no formaría parte formal del elenco ministerial. Sin embargo, la situación fue leída como una señal de diferenciación interna impulsada desde la conducción política del Gobierno.
Tensiones, señales políticas y un cierre con clima enrarecido
La escena en el Cabildo terminó de amplificar la interna. Mientras el resto del Gabinete ingresaba para el Himno, Bullrich permaneció afuera del edificio en un clima frío y político aún más tenso.
En paralelo, otros funcionarios como la ministra Sandra Pettovello y el ministro Luis Caputo estuvieron ausentes por agenda y salud, respectivamente, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel tampoco participó de la comitiva.
La jornada cerró con el regreso a pie hacia Casa Rosada y con mensajes políticos cruzados en medio del acto patrio. El clima general dejó en evidencia que, pese al intento de mostrar cohesión, las tensiones internas siguen marcando el pulso del oficialismo.
El Tedeum del 25 de Mayo dejó más que una ceremonia religiosa: fue una postal política donde la búsqueda de unidad convivió con gestos de exclusión y tensiones que se hicieron visibles en pleno centro del poder.
