Los tres taikonautas de la misión china Shenzhou-21 —Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang— regresaron este viernes a la Tierra tras permanecer 210 días en la estación espacial Tiangong, estableciendo un nuevo récord de permanencia para una única tripulación del programa espacial chino.
La cápsula de retorno de la nave Shenzhou-22 tocó tierra a las 20:11 hora de Beijing (09:11 en Argentina) en el campo de Dongfeng, en la región de Mongolia Interior, según informó la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA). Los tres astronautas fueron reportados en buen estado de salud tras el descenso.
El regreso tuvo una particularidad: los taikonautas no volvieron en la nave con la que despegaron originalmente el 31 de octubre de 2025. La cápsula de la Shenzhou-20 —que había sido asignada para la vuelta— quedó inhabilitada tras detectarse microfisuras en una de sus ventanas, presuntamente provocadas por el impacto de basura espacial. Ante esa situación, China lanzó de emergencia la Shenzhou-22 para garantizar el retorno seguro de la tripulación.
Durante su estancia a bordo de la Tiangong, la tripulación realizó tres caminatas espaciales y desarrolló una intensa agenda científica que incluyó la cría de ratones en ambiente cerrado —primera vez a bordo de la estación china—, el cultivo aeropónico de tomates cherry y trigo, y estudios sobre baterías de iones de litio en microgravedad.
El comandante Zhang Lu, en su segundo vuelo espacial, acumuló siete caminatas espaciales en su carrera, convirtiéndose en el astronauta chino con más actividades extravehiculares. A su regreso, trajo como obsequio una manzana que conservó desde el lanzamiento para regalarla a los trabajadores científicos de China en el Día Nacional de la Ciencia y la Tecnología, celebrado cada 30 de mayo.
«Hace falta la devoción de todo un equipo para que una persona pueda navegar el mar de las estrellas», declaró Zhang Lu al pisar tierra firme. Wu Fei, el ingeniero de vuelo —el astronauta chino más joven en realizar caminatas espaciales—, calificó la experiencia como «un honor inmenso», mientras que Zhang Hongzhang, especialista en carga, destacó los logros científicos de la misión.
Antes de regresar, la tripulación entregó la estación espacial a sus tres colegas de la misión Shenzhou-23, que arribaron el pasado 25 de mayo. La construcción de Tiangong —cuyo nombre significa «Palacio Celestial»— fue impulsada después de que China quedara excluida de la Estación Espacial Internacional por restricciones impuestas por Estados Unidos. El programa espacial chino busca realizar un alunizaje tripulado antes de 2030.
La misión Shenzhou-21 fue lanzada el 31 de octubre de 2025 y su estancia se extendió un mes más de lo previsto para verificar tecnologías de larga permanencia en órbita. Con este regreso, China consolida su posición como una de las principales potencias espaciales del mundo.
Leé también: La nave china Shenzhou-23 se acopla a la Tiangong | China desafía la historia: récord mundial en el espacio
