A pocas semanas del inicio de la Copa del Mundo 2026, el búnker de la Selección Argentina vivió horas de extrema tensión y preocupación generalizada.
El capitán y máximo referente de la Scaloneta, Lionel Messi, encendió las alarmas del cuerpo técnico nacional tras verse obligado a abandonar el terreno de juego durante el compromiso dominical de su equipo frente a Philadelphia Union, un electrizante encuentro que culminó con una victoria por 6-4.
El astro rosarino generó inmediata preocupación en el cuerpo médico al tocarse con insistencia la zona del muslo izquierdo, lo que motivó a su entrenador, Guillermo Hoyos, a retirarlo de manera preventiva del campo para evitar un cuadro de mayor gravedad de cara a la cita mundialista de este lunes 25 de mayo de 2026.
Los estudios médicos llevaron tranquilidad a Scaloni
La incertidumbre que mantuvo en vilo a todo el país comenzó a disiparse tras los exámenes clínicos de alta complejidad a los que se sometió el futbolista durante las primeras horas de este lunes. Los reportes médicos de la prensa deportiva de Buenos Aires confirmaron que el diagnóstico arrojó una sobrecarga muscular leve en los isquiotibiales y descartó de plano la existencia de un desgarro fibrilar, la hipótesis más temida en un principio debido a las imágenes del retiro del jugador.
La confirmación del cuadro benigno devolvió el alma al cuerpo al seleccionador nacional Lionel Scaloni y a sus colaboradores, quienes ya trazan el cronograma definitivo para la incorporación del capitán al grupo que buscará defender la corona ecuménica. Argentina hará su debut oficial en la Copa del Mundo el próximo 16 de junio frente al combinado de Argelia, contando en principio con su máxima figura en óptimas condiciones físicas.
Evaluación de riesgo para los amistosos preparatorios de junio
Pese a las buenas noticias clínicas, la proximidad del certamen que comenzará formalmente el 11 de junio obligará al cuerpo técnico a dosificar las cargas de trabajo del número 10. Las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) evalúan minuciosamente si es conveniente arriesgar el físico del futbolista en la ventana de amistosos internacionales programados ante las selecciones de Islandia y Honduras, o si se optará por preservarlo exclusivamente para las fases grupales oficiales.
El dilema de la albiceleste se inscribe en una tendencia global que afecta a las principales potencias futbolísticas del planeta. Estrellas de la talla internacional de Lamine Yamal, el defensor argentino Cristian “Cuti” Romero, el volante croata Luka Modric y el canadiense Alphonso Davies se encuentran actualmente bajo estrictos regímenes de kinesiología y entre algodones, amenazando con llegar al evento de fútbol más importante del año con una evidente falta de ritmo de competencia formal y con el riesgo latente de ausentarse en los partidos inaugurales de sus respectivas delegaciones.
