En medio de una gran confusión se escucharon este sábado entre 20 y 30 disparos cerca del jardín Este de la Casa Blanca, mientras el presidente Donald Trump estaba adentro del edificio negociando un acuerdo con Irán.
El tiroteo ocurrió poco después de las 6 de la tarde hora de Washington (las 19 en Argentina), en la esquina de Pennsylvania Avenue y 17th Street Northwest. Dos personas resultaron heridas en un enfrentamiento con el Servicio Secreto. Los periodistas que estaban en los jardines fueron refugiados en la sala de prensa y el complejo presidencial fue cerrado preventivamente.

Entre 20 y 30 disparos: la confusión en el jardín Este
Los disparos aparentemente surgieron en la esquina de la mansión presidencial. Según dijeron fuerzas de seguridad a CNN, dos personas fueron heridas en un enfrentamiento con el Servicio Secreto cerca de la Casa Blanca. El incidente ocurrió cerca de la intersección de Pennsylvania Avenue y 17th Street Northwest, en la esquina de la Casa Blanca.
Aparentemente, los agentes respondieron a un informe de una persona disparando un arma y allí se produjeron los heridos. Periodistas dijeron que los disparos parecían provenir desde la dirección del «Executive Office Building» de la Casa Blanca, el enorme edificio histórico que está justo al lado de la mansión presidencial.
Periodistas evacuados: «Nos dijeron que nos agacháramos al suelo»
Cuando se escucharon los disparos, el Servicio Secreto hizo pasar a los periodistas que estaban en los jardines de la Casa Blanca hacia la sala de prensa. Una vez adentro se les dijo que se refugiaran en su lugar mientras agentes gritaban «al suelo» y advertían de «disparos».
La corresponsal de ABC News, Selina Wang, pudo registrar el momento. «Estaba en el medio de la grabación de un video en el jardín norte de la Casa Blanca cuando se escucharon los disparos. Se escucharon como docenas de disparos. Nos obligaron a correr a la sala de prensa donde estamos todavía», escribió en X.
La productora asociada de CBS News, Emma Nicholson, dijo que un equipo se preparaba para grabar cuando escucharon los disparos y «se agacharon hasta el suelo». Luego fueron conducidos a la Casa Blanca «poco después».
Trump estaba adentro: negociaba un acuerdo con Irán
El presidente Trump estaba en la Casa Blanca en el momento del tiroteo, según confirmó el portavoz Steven Cheung. El mandatario estaba analizando un posible acuerdo para frenar la guerra en Irán, una negociación de alto voltaje que mantenía ocupada a toda la administración.
El portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, declaró en un comunicado a CBS News que la agencia estaba al tanto de «informes de disparos cerca de la calle 17 y Pennsylvania Avenue NW» y estaba «trabajando para corroborar la información con personal sobre el terreno». El FBI, a través de su director Kash Patel, también se hizo presente: «Estamos en el lugar y apoyando al Servicio Secreto».
Un mes después del atentado en la Cena de Corresponsales
La preocupación por la seguridad surge casi un mes después de que un hombre armado irrumpiera en el control de seguridad frente al salón de baile del hotel de Washington D.C. donde se celebraba la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Trump, el vicepresidente JD Vance y los principales funcionarios estaban en el lugar y fueron evacuados.
El autor de aquel atentado fue arrestado y está siendo enjuiciado por intento de asesinato del presidente. Ahora, este nuevo episodio vuelve a poner en alerta al Servicio Secreto y a las fuerzas de seguridad de la capital estadounidense.
El operativo de seguridad: cierre preventivo y agentes en los techos
Luego de los disparos, el complejo presidencial fue cerrado preventivamente. Agentes del Servicio Secreto se desplegaron en los techos de la Casa Blanca y en todo el perímetro. Las calles aledañas fueron acordonadas y se prohibió el acceso a personas no autorizadas.
Si bien a los edificios gubernamentales solo ingresa personal autorizado, no es difícil acceder al perímetro sobre la calle 17. La gente puede circular por las veredas aledañas, aunque hay vallas que impiden el tránsito de vehículos. El incidente de este sábado demuestra que la seguridad de la Casa Blanca sigue siendo un desafío.
