El Banco del Chubut convocó a asamblea para tratar la remoción de Juan Gutiérrez Hauri del cargo de síndico en representación del Gobierno provincial, una decisión que ya había trascendido semanas atrás y que ahora quedó formalizada mediante publicación en el Boletín Oficial.
La convocatoria establece la fecha del encuentro para el 25 de junio y marca un nuevo capítulo en la reconfiguración del órgano de control de la entidad financiera.
La medida se da en un contexto de creciente tensión política y desgaste institucional alrededor del funcionario.
Una salida marcada por el desgaste político y redes sociales
La salida de Juan Gutiérrez Hauri del organismo de control se da en medio de cuestionamientos que fueron escalando en las últimas semanas, especialmente tras publicaciones en redes sociales que generaron malestar en sectores del Gobierno provincial.
El caso también coincidió con la repercusión pública de un conflicto vinculado a la conducción del Club Rada Tilly, lo que intensificó la exposición del ahora ex síndico.
En paralelo, trascendió que su situación comenzó a deteriorarse luego de mensajes en la red social “X”, donde habría aludido a una denuncia judicial en curso, generando controversia política y mediática.
El rol del síndico y la reconfiguración del control del banco
El Directorio del Banco del Chubut está integrado por tres síndicos: uno en representación del Ejecutivo provincial (Accionista Clase A), otro por la oposición legislativa —actualmente Martín Gerardo Rodríguez— y un tercero por el gremio bancario, representado por Daniel Herrera.
El edicto oficial no menciona nombres, pero sí establece la “modificación de la Comisión Fiscalizadora” con la remoción de un síndico titular del Accionista Clase A y la designación de su reemplazante para completar el mandato en curso.
De acuerdo con lo trascendido, el Gobierno provincial propondría a Víctor Conte como nuevo integrante del órgano de control.
Una decisión institucional que ya estaba en agenda
Fuentes del entorno político señalaron que la decisión de reemplazo ya estaba tomada desde hace semanas, aunque se evitaba su oficialización pública.
En paralelo, algunos sectores oficiales hablan de “una nueva etapa en la institución”, desvinculando la decisión de los episodios recientes en redes sociales y de los conflictos personales que rodearon al funcionario saliente.
Con la asamblea ya convocada, el Banco del Chubut se encamina a una renovación en su sindicatura, en un movimiento que combina definiciones institucionales y tensiones políticas en la estructura de control de la entidad.
