El presidente Rodrigo Paz Pereira aseguró que la medida extraordinaria sigue vigente para «ordenar el país» tras 50 días de crisis
Convocó a un encuentro nacional por la unidad.La prolongada crisis social que mantuvo en vilo a Bolivia ingresó en una nueva etapa de normalización civil, aunque bajo un estricto control legal. El Gobierno nacional anunció de forma oficial que mantendrá vigente el estado de excepción decretado el pasado fin de semana, al mismo tiempo que lanzará una convocatoria formal para un «encuentro nacional por la unidad» destinado a impulsar la reconstrucción económica del país.
El presidente Rodrigo Paz Pereira defendió con firmeza la continuidad de esta medida de emergencia, argumentando que todavía resulta indispensable consolidar el restablecimiento definitivo del orden público y blindar el territorio para evitar una nueva parálisis de las principales arterias viales. «Bolivia se tiene que ordenar, porque no se puede volver a repetir lo que ha ocurrido estos últimos 50 días», aseveró el mandatario en una conferencia de prensa brindada ante los medios en La Paz.
El impacto de 50 días de parálisis y desabastecimiento
El pronunciamiento del jefe de Estado se produjo pocas horas después de que la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportara de manera oficial que la red vial nacional registraba cero puntos de bloqueo activos. Este dato marcó el cierre técnico de un violento conflicto que se inició el pasado 1 de mayo con reclamos salariales y que, con el correr de las semanas, mutó en exigencias políticas que reclamaban la renuncia de la fórmula presidencial.
Durante el transcurso de las protestas, miles de camiones de carga internacional quedaron varados en los caminos, provocando un severo desabastecimiento de alimentos de primera necesidad, combustibles y suministros médicos esenciales en las principales capitales del país. Las pérdidas financieras globales para el aparato productivo boliviano ya se calculan en miles de millones de dólares. Al realizar el primer balance oficial tras la aplicación de la normativa especial, Paz Pereira fue categórico: «El bloqueo ha sido derrotado. Lo que nos queda es construir».
El instrumento legal para reordenar la nación y la advertencia judicial
El estado de excepción, que entró en vigor en la madrugada del pasado sábado 20 de junio, tiene como metas prioritarias asegurar la libre circulación, garantizar la cadena de suministros y resguardar la seguridad interior. Desde el Palacio Quemado aclararon que la normativa no implica la suspensión total de los derechos ciudadanos ni altera las actividades cotidianas de la población, sino que dota a las fuerzas de seguridad de herramientas específicas para neutralizar de inmediato cualquier intento de corte de rutas.
»Este estado de excepción es el instrumento legal que nos permite ordenar el país», insistió el mandatario para justificar la prórroga de la medida. En tanto, al ser consultado sobre el futuro judicial de los líderes gremiales y políticos que encabezaron las protestas y la interrupción de los accesos, Paz Pereira evitó hablar de amnistías y envió una fuerte advertencia al afirmar que «la justicia es justicia», dejando en manos de los tribunales las sanciones correspondientes por los daños económicos ocasionados.
