Una bomba de tiempo política y económica acaba de estallar en la provincia de Chubut. La ciudad que experimenta el crecimiento demográfico más explosivo de la región está siendo castigada con un desbasto financiero sin precedentes que pone en jaque sus servicios básicos.
Mientras la localidad portuaria no para de expandir sus fronteras y recibir familias, los recursos que le giran mensualmente están totalmente congelados en el tiempo, basándose en registros antiguos que ignoran por completo su realidad actual. La situación generó indignación generalizada en las oficinas municipales.
El millonario desfasaje presupuestario encendió las alarmas de la administración pública y desató un reclamo histórico que amenaza con quebrar los lazos con el gobierno provincial. Puerto Madryn es la ciudad que más crece y la que menos fondos de coparticipación recibe por habitante.
Las estadísticas oficiales exponen una discriminación económica alarmante: localidades con la misma o incluso menor cantidad de vecinos están recibiendo miles de millones de pesos más, obligando al municipio madrynense a hacer malabares para financiar la infraestructura de una población invisible para los ojos del Estado. Informacion de El Chubut.
La insólita diferencia con Trelew y el abismo financiero con Comodoro
Los números del último trimestre son contundentes y exponen la gravedad de la brecha. Puerto Madryn apenas percibió $4.307 millones de pesos, una cifra dramática si se la compara con sus vecinos. Trelew, con una población sumamente similar, embolsó $5.256 millones; es decir, casi mil millones de pesos más que la ciudad portuaria, a pesar de que diversas estimaciones territoriales indican que Madryn ya superó a Trelew en cantidad de residentes. El abismo es todavía más profundo cuando se mira a Comodoro Rivadavia, que cobró más de $17.000 millones en el mismo período, lo que representa casi cuatro veces más. Si bien dos tercios de la billetera comodorense provienen de las regalías petroleras, Madryn carece de esos ingresos extraordinarios y depende de una coparticipación totalmente diezmada.
El nudo del conflicto radica en el apagón estadístico que sufre la localidad. El Censo de 2022 dejó registrada una población de poco más de 107.000 personas en Madryn, y sobre esa base obsoleta se liquidan los recursos. Sin embargo, el municipio sostiene con pruebas firmes que la población real y actual ya supera ampliamente los 140.000 habitantes. Esto significa que el intendente y su equipo deben garantizar recolección de residuos, transporte público, redes de agua, alumbrado y desarrollo urbano para más de 30.000 vecinos que «no existen» en los papeles coparticipables, generando un ahogo financiero insostenible.
Las propias pruebas de la Provincia que le dan la razón al reclamo
La contradicción oficial es tan burda que quedó expuesta en las plataformas del propio gobierno provincial. En la página web que relanzó el ejecutivo de Chubut días atrás para transparentar las obras públicas, los montos y sus beneficiarios, los datos demográficos se contradicen con el reparto del dinero. En ese sitio oficial, la provincia le contabiliza formalmente a Puerto Madryn una población de 115.353 habitantes, mientras que a Trelew le asignan 111.424 vecinos. El Estado rionegrino reconoce en sus plataformas que Madryn es más grande, pero le sigue transfiriendo mil millones de pesos menos que a su contraparte.
A pesar de tener las herramientas fiscales totalmente en contra, el análisis financiero demuestra que la ciudad del golfo mantiene una capacidad de inversión pública récord, destinando una porción gigantesca de sus ingresos propios a sostener el ritmo de obras y servicios que el crecimiento exige. Desde el palacio municipal plantearon que la actualización urgente del padrón y de los criterios de distribución ya no es una simple discusión de planillas, sino un derecho de supervivencia urbana para una comunidad que avanza a pasos agigantados mientras los recursos estatales la tiran hacia abajo.
