El precio de la nafta en surtidor no bajará en el corto plazo a pesar de la caída internacional del crudo.
El reciente anuncio de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que busca finalizar el conflicto en Medio Oriente y reabrir el estrecho de Ormuz, ha provocado una caída inmediata del precio internacional del petróleo. El barril de Brent retrocedió más del 5% este lunes, ubicándose en torno a los USD 82, su valor más bajo en los últimos tres meses. Sin embargo, los consumidores argentinos deberán esperar para ver un reflejo de esto en los surtidores.
El «buffer» de precios y la deuda de las petroleras
Desde el 1 de abril, las petroleras argentinas —encabezadas por YPF— implementaron un «buffer» o amortiguador de precios. Este mecanismo permitió que, mientras el Brent escalaba hasta los USD 126 en los picos del conflicto, el precio interno del crudo se mantuviera atado a valores de marzo (cerca de los USD 70).
Esta diferencia de precios generó una deuda con los productores locales que las refinadoras deben saldar. Por ello, desde YPF confirmaron que los valores en surtidor se mantendrán elevados por un tiempo, independientemente de la baja internacional inmediata. La empresa necesita compensar las cuentas antes de trasladar cualquier reducción al consumidor final.
¿Cuál es el plazo estimado para una baja?
Según estimaciones del especialista Daniel Dreizzen (director de Aleph Energy), los precios en los surtidores no bajarán en el corto plazo; se estima un período de al menos dos meses. El cronograma de esta baja dependerá de dos factores clave:
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Consolidación del Brent: Si el precio internacional se estabiliza cerca de los USD 70, el plazo para ver una baja en las naftas podría acortarse. Si el valor se mantiene en rangos superiores (USD 80-90), el período de compensación de deudas se extenderá.
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Firma del acuerdo: Cualquier movimiento de precios está supeditado a que el memorándum de entendimiento, cuya firma está prevista para este viernes 19 de junio en Suiza, se concrete y se sostenga en el tiempo.
El impacto en Vaca Muerta
Mientras el consumidor espera una baja en los combustibles, el escenario plantea nuevos desafíos para la inversión en Vaca Muerta:
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A USD 80 por barril: La formación neuquina mantiene su competitividad para atraer capitales.
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Hacia los USD 65: Si el crudo volviera a los niveles previos a la guerra, el proyecto rozaría su breakeven (precio mínimo de rentabilidad), lo que podría restar atractivo financiero a los nuevos desarrollos energéticos.
