La causa por el brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que estuvo desaparecida una semana en Córdoba, dio un vuelco clave tras conocerse los últimos peritajes forenses
Carlos Nayi, abogado de la madre de la víctima, reveló que los análisis químicos detectaron dos perfiles genéticos diferentes bajo las uñas de la menor, lo que robustece la hipótesis de que en el ataque pudo haber intervenido más de una persona.
Indicios de una feroz resistencia en la escena
Los resultados científicos confirman que la adolescente intentó defenderse activamente de sus captores antes de ser asesinada en el barrio Ampliación Ferreyra. De acuerdo con las declaraciones del letrado patrocinante de la familia, las muestras biológicas recolectadas abren dos líneas claras para los investigadores: el material genético podría corresponder a la propia víctima y a un atacante, o bien, pertenecer directamente a dos agresores distintos que actuaron en complicidad.
Este hallazgo genético reconfigura el mapa de sospechas de la fiscalía liderada por Raúl Garzón, que ahora busca determinar con precisión si el principal imputado contó con coautores materiales dentro de la vivienda de barrio Cofico, señalada como el escenario donde ocurrió el crimen.
Pistas falsas y la trama de encubrimiento agravado
El avance de las pericias también arroja luz sobre el rol de Osvaldo Fassetta, quien pasó de declarar ante las cámaras de televisión como testigo a terminar tras las rejas. A Fassetta se lo imputó formalmente por encubrimiento agravado en un contexto de violencia de género. El abogado de la querella denunció que este sospechoso se encargó personalmente de «sembrar pistas falsas» a la madre de Agostina durante las primeras horas de búsqueda para desviar la atención.
Fassetta mantiene un vínculo estrecho de amistad con el principal acusado del femicidio. La justicia determinó su arresto tras una serie de allanamientos y peritajes tecnológicos que contradicen sus apariciones públicas, en las cuales defendía fervientemente al sospechoso principal asegurando que no era un hombre violento. Ahora, se intenta establecer qué grado de cooperación tuvo para ocultar evidencias del asesinato.
Alta médica para el principal acusado en Bouwer
En paralelo, Claudio Barrelier, el único detenido imputado formalmente como autor del femicidio, recibió el alta médica en el complejo penitenciario de Bouwer. El Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) confirmó que el hombre se encuentra en buen estado de salud general tras permanecer varios días internado en el Hospital Modular de la cárcel.
La internación de Barrelier se había dispuesto bajo estrictas medidas de seguridad a cargo del Grupo Especial Antinarcóticos y Requisa (G.E.A.R.), luego de que los equipos de psicología detectaran conductas e indicios compatibles con pensamientos suicidas. Con la estabilización de su cuadro de salud, el fiscal Garzón quedó habilitado para reactivar el proceso judicial y convocar al acusado a una nueva declaración indagatoria, considerada crucial para terminar de esclarecer un caso que mantiene conmocionada a la provincia de Córdoba.
