El impacto por la partida de Carlos Alberto «El Indio» Solari, el máximo exponente del rock contracultural argentino que recientemente se llamó a silencio, rompió todas las fronteras imaginables
La conmoción popular no solo paralizó al país, sino que caló tan hondo que llegó de manera inesperada a los canales oficiales de la máxima categoría del automovilismo internacional, uniendo el mito ricotero con el fenómeno del momento en las pistas.
Un ángel para Franco Colapinto en las redes de la F1
Aprovechando la enorme efervescencia y el folklore que los fanáticos argentinos trasladan a cada rincón del planeta, el sitio oficial de la Fórmula 1 decidió rendirle un tributo al legendario líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Para lograrlo, la organización fusionó la mística musical con una publicación dedicada a la reciente y destacada participación de Franco Colapinto en el exigente circuito del Gran Premio de Mónaco.
La cuenta de la F1 acompañó las imágenes del piloto pilarense con un fragmento de «Un ángel para tu soledad», uno de los himnos más emblemáticos y coreados del cancionero popular argentino. Como era de esperarse, el guiño cultural generó una revolución absoluta en las redes sociales, provocando una oleada masiva de comentarios, interacciones y compartidos por parte de la comunidad fierrera y melómana.
El descontracturado ida y vuelta entre los pilotos hispanos
Más allá de la poética cita musical, el posteo oficial sumó color al incluir un fragmento de la distendida conferencia de prensa que protagonizaron los corredores de habla hispana una vez finalizada la exigente competencia en el Principado. El divertido intercambio dejó en evidencia la adrenalina y el cansancio extremo tras girar en el trazado callejero más famoso del mundo.
“Perdón, venía atento pero me tiré y…”, lanzó con su habitual espontaneidad y frescura el joven Colapinto ante los micrófonos. La respuesta no tardó en llegar por el lado del experimentado piloto madrileño Carlos Sainz, quien entre risas y con total honestidad le retrucó sobre el exigente desenlace de la carrera: “No, yo iba roto ya… Normal, iba intentando retirarme”.
