El ministro de Economía expuso en la Exposición Internacional de la Construcción y la Vivienda
Ratificó el rumbo de la ortodoxia fiscal, aseguró que «hoy hay dólares para todos» y pronosticó «años espectaculares».
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el principal orador ante un auditorio colmado de desarrolladores, constructores y referentes del sector en el marco de la 31° Exposición Internacional de la Construcción y la Vivienda. Durante su discurso, el titular del Palacio de Hacienda trazó un balance del programa macroeconómico vigente y lanzó una fuerte convocatoria al empresariado para que asuma riesgos financieros y acompañe la reactivación de la actividad privada.
«Cambió la música, hay que cambiar el paso. Hay que invertir y tomar el riesgo. Te puede ir bien o mal, pero hay que perderle el miedo a que te vaya mal», enfatizó el funcionario, buscando recrear un clima de confianza corporativa. Caputo repasó las variables que el Ejecutivo considera fundamentales en esta etapa: la expansión del Producto Interno Bruto (PIB), el desendeudamiento público y la consolidación del proceso de desaceleración inflacionaria. “No tenemos ninguna duda de que, siguiendo la ortodoxia fiscal y monetaria, vamos a converger a niveles internacionales en los próximos meses”, aseguró.
Polarización política y la ruptura del «mito» de los dólares
En sintonía con la narrativa oficial de la Casa Rosada, el ministro introdujo un fuerte fuerte componente político al instar a los inversores a dejar atrás los temores regulatorios de gestiones previas. «Me hago eco de las palabras del presidente Javier Milei ayer. Yo creo que hay que perderle el miedo al pasado. Hay que perderle el miedo al kirchnerismo. Argentina ya cambió y no va a ser posible la vuelta al pasado. Se vienen años espectaculares», sentenció, prometiendo que las prioridades de cara al mediano plazo seguirán siendo la baja de impuestos, la apertura económica y la desregulación de mercados.
Al defender la política cambiaria, Caputo descartó de plano cualquier escenario de salto devaluatorio. «El camino es uno, y es este. No queremos devaluar y volver tres años atrás, en donde la gente ganaba 300 dólares en promedio», argumentó. Además, remarcó que el actual programa económico está fuertemente cimentado en el sector exportador, un factor que —según su visión— desmitifica la escasez estructural de divisas en el país: “Hasta hace unos años no había dólares para importar, para ahorrar y para empresas que quisieran repatriar dividendos. Hoy hay dólares para todos”.
Mayor proyección energética y orden fiscal
El titular de la cartera económica auguró un incremento sustancial en el flujo de divisas comerciales de la mano de los sectores clave de la economía real. Afirmó que las exportaciones mineras y energéticas “van a ser mucho más grandes”, ponderando que estas proyecciones todavía no reflejan en su totalidad el impacto que tendrá el ingreso de los nuevos megaproyectos amparados bajo el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI).
Hacia el final de su intervención, Caputo contrastó la génesis del actual superávit con los registros históricos de la economía argentina. “Es la primera vez que hay orden macroeconómico por decisión política. Prácticamente nunca hubo orden macroeconómico, pero los pocos años que sí lo hubo se dio porque se venía de gatillar una crisis previa. La crisis hacía el ajuste que la política no quería hacer”, concluyó, ratificando el compromiso inquebrantable de la gestión con el equilibrio de las cuentas públicas.
