El sueño del primer vehículo cero kilómetro se transformó en una verdadera odisea económica para los trabajadores de clase media. En un mercado automotor local severamente golpeado por los incrementos de precios y un contexto de ventas moderadas, la barrera de los 27 millones de pesos se convirtió en una pared infranqueable para casi todas las terminales.
Durante este mes de junio, la oferta comercial se redujo de manera dramática a su mínima expresión: las concesionarias confirman que apenas sobrevive un único modelo en todo el país que se vende por debajo de esa cifra, posicionándose como el último sobreviviente de la gama accesible.
El preocupante escenario del sector encendió las alarmas de las automotrices, que se ven obligadas a desplegar agresivas estrategias comerciales para sostener el ritmo de operaciones en los salones. El fenómeno de precios elevados convive con un preocupante sobrestock de unidades en los predios de las agencias de autos.
Ante esta acumulación de stock que frena la liquidez del negocio, las marcas salieron a la caza de clientes reforzando líneas de crédito preferenciales, bonificaciones masivas de fábrica y planes comerciales a tasas inéditas para apurar de forma urgente la salida de los vehículos patentados.
El elegido para ganarle a la inflación: Cuál es el modelo y cuánto cuesta
El vehículo que rompe el molde y se corona como el cero kilómetro más barato de la República Argentina es el Renault Kwid. El compacto urbano, un hatchback con estética inspirada en los utilitarios deportivos (SUV) y fabricado en Brasil, ostenta un valor de lista de 26.490.000 pesos. Su posicionamiento de precio lo convierte en una pieza codiciada, ya que su rival más inmediato en el ranking de económicos, el eléctrico JMEV Easy 3, ya salta a los 27.594.000 pesos, seguido de cerca por el Hyundai HB20 a 27.600.000 pesos y el histórico Fiat Mobi, que ya se ubica en los 28.060.000 pesos.
En la escala técnica, el vehículo de la marca del rombo destaca en el Segmento A por sus dimensiones compactas ideales para las grandes urbes y su bajísimo consumo de combustible. Viene equipado de fábrica con un bloque motor naftero de 1.0 litros y tres cilindros, capaz de erogar una potencia de 66 CV y un torque de 93 Nm, asociado de forma exclusiva a una transmisión manual de cinco velocidades. Su arquitectura presenta detalles muy valorados para la región como un generoso despeje del suelo de 185 milímetros, un baúl con capacidad de 290 litros y un paquete de seguridad de serie que incluye cuatro airbags, Control Electrónico de Estabilidad (ESP), frenos ABS, anclajes ISOFIX para sillas infantiles y asistente de arranque en pendientes.
Financiación a tasa 0% y hasta 120 cuotas: Las agresivas opciones para comprarlo
Ante la falta de efectivo en la calle, la marca francesa puso a disposición del público tres alternativas de financiamiento sumamente competitivas para capturar compradores. La primera de ellas se canaliza a través de su financiera oficial, Mobilize Financial Services, mediante la cual se otorgan créditos prendarios con cuotas fijas para financiar un capital de hasta 12 millones de pesos en un plazo máximo de 24 meses, aplicando una atractiva Tasa Nominal Anual (TNA) del 0%. Para quienes prefieren la compra digital, la plataforma Renault Store posee cupos limitados que habilitan a financiar los mismos 12 millones de pesos en plazos de 12 o 18 meses, también con un 0% de interés directo de fábrica.
Finalmente, para los presupuestos más ajustados que necesitan diluir el impacto económico en plazos prolongados, se mantiene activo el histórico Plan Rombo. Esta modalidad ofrece una cobertura del 100% del valor del auto distribuido en hasta 120 cuotas mensuales, con un valor inicial de arranque desde los 246.076 pesos. El plan garantiza cuotas fijas durante el primer año (de la cuota 1 a la 12) y añade un fuerte beneficio de hasta cinco cuotas totalmente bonificadas para los procesos de adjudicación o licitación, transformando a este hatchback tecnológico —que equipa tablero digital, sistema multimedia compatible con Android Auto y Apple CarPlay, y cámara de retroceso— en la opción predilecta para dar el salto al 0 km en tiempos de crisis.
