3 de cada 10 argentinos con deudas no pueden pagarlas. Son 5,3 millones de personas en situación irregular, según la consultora Analytica sobre datos del Banco Central (BCRA). Pero hay una provincia que destaca por encima de todas: San Juan lidera el ranking nacional de mora con el 36%.
Fuente: Analytica en base a BCRA, y datos de la Secretaría de Minería de la Nación
Le siguen La Rioja (35,3%) y Catamarca (34,8%). En el otro extremo, CABA registra el 16,1% y Neuquén el 23,6%. La diferencia entre los extremos supera los 20 puntos. Pero lo que hace llamativo el caso sanjuanino es que se trata de la provincia con mayor inversión minera del país.
La paradoja sanjuanina: minería récord, hogares fundidos
Los números del sector minero sanjuanino son apabullantes. En enero de 2026, la provincia exportó USD 232 millones solo en minerales, un 29% más que el año anterior. En el primer cuatrimestre, las exportaciones alcanzaron los USD 961 millones, con un crecimiento interanual del 37%. La minería representa más del 94% de las ventas al exterior de la provincia.
San Juan concentra 8 proyectos mineros estratégicos con una inversión proyectada de USD 33.000 millones, la más alta del país, y alberga el 60% de los proyectos aprobados en el RIGI. Minas de oro como Veladero, Casposo y Hualilán operan a pleno, y proyectos de cobre como Los Azules y El Pachón prometen una nueva etapa de expansión.
Sin embargo, ese torrente de dólares no se traduce en bienestar para la mayoría de los sanjuaninos. La provincia tiene el índice de mora más alto del país y la brecha con CABA —que duplica a San Juan en cantidad de deudores por habitante pero tiene la mitad de mora— demuestra que el problema no es cuánto dinero entra, sino quién se queda con él.
¿Dónde quedan los dólares de la minería?
La minería en San Juan genera riqueza, pero esa riqueza no se queda en la provincia. Las grandes mineras como Barrick (canadiense) y Shandong Gold (china), que operan Veladero, remiten sus utilidades al exterior. Los proyectos de cobre están mayoritariamente en manos de capitales canadienses, australianos e ingleses. El oro sale por Suiza, el cobre se irá a mercados asiáticos. Y San Juan se queda con las regalías, que son migajas comparadas con lo que se lleva el capital transnacional.
Porque el problema de fondo no es que la minería no genere recursos. El problema es que esos recursos se van. Las regalías mineras en San Juan son del 3%. Es decir, de cada 100 dólares que se exportan, 97 se van de la provincia. Los salarios mineros triplican el promedio del sector privado registrado, pero benefician a una minoría: los departamentos de Iglesia, Jáchal y Calingasta donde están los yacimientos. El resto de la provincia mira de afuera.
La consultora Analytica vincula la mora con factores estructurales como la informalidad laboral, los bajos ingresos promedio y la menor profundidad del sistema financiero. Y el CEO de Fidelitas, Félix El Idd, lo dijo con claridad: «Las provincias con mayor participación del empleo público, menor desarrollo del sector privado local y más alta informalidad son las que encabezan el deterioro crediticio».
Lo que no dijo es que la minería, en lugar de romper ese círculo, lo profundiza. Porque instala un enclave extractivo que genera dólares pero no integra cadenas de valor locales. Porque paga regalías que no alcanzan para transformar la matriz productiva. Porque cuando el oro se termine —y Veladero ya muestra signos de declive—, la provincia se quedará sin los dólares y con la misma estructura económica dependiente de siempre.
El modelo extractivo y sus límites
Mientras tanto, el fenómeno de la mora sigue agravándose a nivel nacional. Según la consultora 1816, la morosidad en los hogares argentinos pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12% en abril de 2026: se multiplicó por cinco en apenas un año y medio. En las billeteras virtuales, la mora alcanza el 31,5%.
Pero el caso de San Juan es paradigmático porque expone el fracaso del modelo extractivo como motor de desarrollo. Una provincia que es la número 1 en inversión minera del país, que tiene los proyectos más grandes, que encabeza las exportaciones, es también la que tiene más ciudadanos que no pueden pagar sus deudas.
No es casualidad. Es la consecuencia de un modelo donde la riqueza se genera pero no se distribuye, donde los dólares pasan de largo, donde el 3% de regalías no alcanza para construir una economía que sostenga a su gente.
San Juan exporta oro, pero 3 de cada 10 sanjuaninos con deudas no pueden pagarlas. La pregunta que queda flotando es: si con USD 33.000 millones en inversión y récord de exportaciones la provincia lidera la mora, ¿qué esperanza le queda cuando el mineral se agote?
