El reinicio del ciclo lectivo tras el receso invernal comenzó con un elevado nivel de adhesión a la medida de fuerza de 48 horas impulsada por la Regional Sur de la Asociación Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECh).
Según precisaron referentes gremiales, el acatamiento rozó el 80% en las escuelas de la zona sur provincial, en reclamo por la apertura de paritarias salariales, mejoras en las condiciones edilicias y la regularización en el pago de haberes atrasados.
La protesta fue definida a partir de asambleas escolares y plenarios de delegados concretados antes del receso de invierno. Desde la conducción sindical local remarcaron que el básico inicial de 350 mil pesos resulta insuficiente frente al costo de vida actual y denunciaron una severa pérdida del poder adquisitivo.
Autonomía sindical y exigencia de recomposición al básico
Respecto al origen de la huelga, la dirigente Alejandra Soto detalló que la propuesta de un paro provincial fue elevada tras contabilizarse más de sesenta mandatos escolares. Ante la falta de quórum en el Consejo Directivo provincial, la seccional definió hacer uso de su autonomía gremial para ratificar la medida a nivel local.
«Nosotros nos sostenemos en la democracia sindical y en el respeto a los mandatos de los compañeros de las escuelas. No estamos en contra de las paritarias, pero exigimos una mesa de negociación responsable que discuta una recomposición real al básico. Estamos cansados de que los aumentos vayan a ítems fijos que distorsionan el recibo de sueldo y perjudican a los trabajadores activos y pasivos. Frente a la falta de respuestas y ante el silencio de la conducción provincial, decidimos sostener la medida de fuerza en nuestra regional», sostuvo Alejandra Soto.
Crisis salarial, fallas edilicias y atrasos en la liquidación de haberes
Por su parte, el referente Ignacio Rivero confirmó la alta adhesión en el primer día de huelga y expuso la brecha entre los ingresos del sector y la canasta familiar. De acuerdo con el dirigente, el sueldo básico testigo apenas registró un incremento del 16,7% en lo que va del año, frente a una canasta básica que supera los 2,3 millones de pesos. Esta disparidad obliga a numerosos educadores a recurrir al pluriempleo, la venta en ferias o el trabajo en aplicaciones de reparto para completar sus ingresos.
A la situación salarial se añaden deficiencias en la infraestructura escolar —como problemas de calefacción, congelamiento de cañerías y cortes de agua— junto con irregularidades en la liquidación de sueldos. Desde el gremio denunciaron que docentes de niveles secundario, primario y especial no perciben sus haberes desde marzo debido a demoras en las cargas administrativas del Ministerio de Educación.
Durante la segunda jornada de paro, la Regional Sur prevé llevar a cabo asambleas permanentes para coordinar nuevas acciones de visibilización y movilización en la región.
