Una verdadera revolución económica se está gestando en la matriz productiva nacional, prometiendo sepultar las históricas crisis por escasez de reservas financieras.
El país se encamina a romper todos sus techos históricos de recaudación exterior gracias a un avance sin precedentes en la extracción de recursos estratégicos del subsuelo. Este fenómeno no solo pulverizará las marcas impositivas previas, sino que alterará por completo el calendario financiero tradicional de la nación, asegurando un flujo constante de billetes verdes en momentos donde antes la escasez paralizaba los mercados.
El boom de Vaca Muerta y el litio destrozan el máximo histórico de 2022
La economía argentina se prepara para experimentar un año verdaderamente histórico. La liquidación total de divisas proveniente de la combinación de los complejos agropecuario, minero y energético alcanzará la sideral cifra.
La principal causa de este fenómeno radica en un superávit comercial energético sin precedentes que superará la apalancada por el furor internacional del litio y una notable mejora en las cotizaciones globales del oro y la plata. Con estas métricas, la actividad minera pasará a representar de forma directa uno de cada diez dólares que ingresen al territorio nacional por vías de exportación.
El histórico giro estacional y la megaobra clave para el final del año
La gran novedad de este escenario radica en una mutación estructural sobre la estacionalidad del flujo de dólares. Históricamente, las divisas se concentraban con fuerza durante el primer semestre debido a la cosecha gruesa del campo. Sin embargo, el dinamismo constante de la energía y la minería —sectores inmunes al calendario agrícola— invertirá la tendencia: la segunda mitad del año aportará US27.375 millones previstos para la primera mitad del año. Cabe destacar que, si bien el sector agropecuario continuará a la cabeza de los aportes con US1.200 millones respecto a los cálculos previos debido a un bajón en los precios internacionales de los granos.
Por el lado del bloque energético, las ventas externas de combustibles y energía superarán los US$14.400 millones de dólares. De acuerdo a los datos del sector en el informe, la puesta en marcha del estratégico oleoducto VMOS será el factor determinante para consolidar este rumbo hacia el cierre de año. Esta megaobra de infraestructura, planificada para finales de este año, otorgará la capacidad operativa de evacuar unos 190.000 barriles diarios adicionales de crudo, blindando la generación de divisas y pavimentando un sendero de holgura financiera de cara al periodo 2027.
