El debate por la inseguridad y la impunidad en Chubut sumó un capítulo explosivo que promete desatar una verdadera batalla institucional.
En una entrevista sin filtro, el ministro de Seguridad y Justicia de la provincia sacudió los cimientos de los tribunales al denunciar abiertamente la falta de compromiso de varios magistrados y fiscales. Sin vueltas, el funcionario apuntó a la comodidad de quienes deben investigar los delitos y aseguró que el sistema actual deja completamente desamparadas a las víctimas de la delincuencia.
La polémica por las denuncias y los «fiscales de escritorio»
La polémica estalló durante la participación del ministro Héctor Iturrioz en el programa Sin Hilo. a cartera de seguridad actualiza de manera semanal un mapa del delito para distribuir de forma eficiente los recursos policiales en base a denuncias concretas. Ante la recurrente queja de los vecinos de que «no denuncian porque las causas se archivan rápido», el ministro fue tajante al señalar que no se puede administrar la seguridad por simples comentarios de pasillo.
Sin embargo, el funcionario no esquivó la inacción judicial y recordó su propio paso por los tribunales para marcar la cancha. El ministro expuso que, mientras algunos fiscales son proactivos y caminan la calle, existen otros colegas que se limitan a esperar sentados en sus cómodos escritorios a que la Policía les resuelva absolutamente todo el trabajo de investigación.
Para graficar esta preocupante situación, Iturrioz reveló un indignante caso real de su época como fiscal: una causa por un violento ataque armado contra una vivienda fue archivada de forma exprés en apenas 24 horas bajo la excusa de «falta de pruebas». No obstante, tras una revisión exhaustiva del expediente junto a sabuesos policiales, se ordenaron allanamientos que permitieron el secuestro inmediato de 17 armas de fuego. La evidencia estaba ahí; lo que faltaba era voluntad de trabajar.
Jueces de media jornada y el «paroxismo garantista»
El descargo del titular de la cartera de Seguridad no se detuvo ahí y escaló hasta la cima de la estructura judicial. Con dureza, el ministro insistió en que el principal problema radica en la selección de los magistrados, donde muchas veces se priorizan perfiles complacientes en lugar de buscar investigadores combativos que defiendan a la sociedad.
En ese sentido, Iturrioz disparó la frase más fuerte de la jornada al asegurar que hay «un montón de vagos en el Poder Judicial» que no cumplen con la carga horaria mínima ni con el compromiso ético de sus cargos. Explicó que mientras él ingresaba a trabajar al amanecer y se retiraba a última hora de la tarde, hoy existen jueces que llegan a las diez de la mañana y a las dos de la tarde ya abandonan sus funciones alegando compromisos personales.
Asimismo, apuntó sus cañones contra el modelo procesal penal vigente en la provincia, al que calificó como un «paroxismo garantista» que ha perdido por completo el equilibrio de la balanza judicial. Para el ministro, el andamiaje legal está excesivamente volcado a resguardar los derechos del imputado, dejando a las víctimas en un absoluto estado de vulnerabilidad y olvido.
El fuerte respaldo a la Policía y el reclamo por las condenas
En el cierre de su intervención, el funcionario provincial salió en férrea defensa de la fuerza policial, destacando que los uniformados son siempre el primer eslabón que debe poner la cara ante el legítimo enojo de la ciudadanía. Criticó con dureza que, en las habituales protestas sociales por reclamos de justicia, quienes terminan lesionados son los propios efectivos, mientras que ningún miembro de la corporación judicial sufre jamás las consecuencias físicas de sus malas decisiones.
Finalmente, el ministro manifestó su honda preocupación por la recurrente falta de condenas efectivas en los casos de atentado y resistencia a la autoridad, lamentando que los delincuentes reincidentes continúen beneficiándose de una constante puerta giratoria que desalienta el trabajo de prevención en las calles.
