Un verdadero terremoto judicial estalló en las últimas horas en el marco de la investigación por la muerte del máximo ídolo del fútbol mundial, dejando al descubierto una trama de codicia, manipulación médica y desprecio familiar.
Una serie de chats inéditos expone las maniobras secretas entre el entorno más cerrado del astro y su cuerpo de médicos de confianza. Los diálogos filtrados revelan cómo se manejaban los hilos de la internación, el control absoluto de los fármacos que consumía el «Diez» y una obsesión implacable por el dinero en juego.
Dólares, recetas bajo la lupa y la orden de ocultar información a Gianinna
Las conversaciones privadas exponen un entramado de intereses económicos en torno a la salud del paciente. El 26 de noviembre de 2019, el neurocirujano Leopoldo Luque le adelantó sus pretensiones comerciales a Vanesa Morla, hermana del entonces apoderado de las marcas del futbolista. «Yo le voy a pedir 1 luca verde. Incluye: ver a Diego 2 veces al mes en la casa; hacer las recetas; conseguirle todos los profesionales; solucionar casi todos los quilombos de Diego y su entorno», detalló el médico de forma explícita. Morla le frenó el carro de inmediato aclarándole que el pago sería «en pesos» porque viven en «Argentina», advirtiéndole que el entorno se «tronaría» si pedían dólares.
La escandalosa injerencia de la mujer no se limitaba a las finanzas. Al día siguiente, Luque le pidió que le enviara fotografías de las recetas médicas, las cuales la mujer adjuntó directamente al chat. Sin embargo, el punto más álgido de la filtración ocurrió el 10 de diciembre de ese año, cuando el médico le avisó que Gianinna Maradona lo había llamado. La respuesta de Morla fue letal y fría: «Buenas. ¿Qué quería? No le des bola». Ante esto, Luque confesó que la joven «medio que se daba cuenta cómo viene la mano», pero aclaró que al ser la hija debía darle «información hasta ahí nomás». «Decile cosas bien, capaz graba», disparó Morla como advertencia extrema en una estrategia que ahora complica al facultativo, quien en este segundo juicio decidió patear el tablero defensivo.
Negociaciones tras bambalinas y el control de la medicación de Diego
Los chats también exponen el manejo político interno de la estructura. El 4 de marzo de 2020, Luque se burló abiertamente de los métodos de Matías Morla, quien será juzgado por defraudación por administración fraudulenta: «Tu hermano me hace reír, boluda, le maneja todo a Diego y después me dice ‘le tengo que consultar a Diego cuánto te tenemos que pagar'». Semanas después, a inicios de abril, Vanesa le ordenó armar una jugada de manipulación emocional contra la hija del astro, exigiéndole que «le tire flores» a Maradona y que le mintiera a Gianinna inventando que ella lo había amenazado con la frase: «Si mi papá se muere es culpa tuya».
El rol de Vanesa Morla era determinante en el suministro de fármacos durante la internación domiciliaria en el country San Andrés de Tigre. En una charla del 22 de octubre de 2020, un mes exacto antes del trágico deceso, la letrada le ordenó a Luque pasar por encima de los controles clínicos tradicionales: «¿Podés mandar al de los sueros mañana que quiere Diego porfa? Hablé con Agustina (la psiquiatra Cosachov) para que le reajuste la medicación porque estaba durmiendo mucho», evidenciando el descontrol médico que precedió al fallecimiento del 25 de noviembre de 2020.
