El proyecto de reforma presentado en el Senado de la Nación para sustituir la Ley General de Sociedades 19.550 busca actualizar el marco regulatorio societario tras más de cinco décadas de vigencia
La iniciativa oficialista impulsa una modernización tecnológica integral que abarca desde la despapelización de trámites hasta la regulación de nuevas figuras digitales en la administración corporativa.
De ser aprobada, la normativa posicionará a la legislación local en sintonía con las tendencias globales de gobernanza digital, seguridad juridica y flexibilidad contractual.
Digitalización, seguridad en blockchain y simplificación de trámites
La propuesta establece la digitalización como un eje transversal para el funcionamiento de las empresas. Entre las medidas contempladas se destaca la posibilidad de constituir sociedades mediante firmas digitales o electrónicas autenticadas, el uso de legajos y libros contables digitales, y la validez del domicilio electrónico para notificaciones oficiales.
Asimismo, la norma contempla la integración de la tecnología blockchain para reforzar la seguridad de los registros, reduciendo costos operativos y adecuando el derecho societario a la dinámica actual de los negocios. Este proceso de transformación digital será debate central en el próximo Global Corporate Governance & Latin American Directors Summit, organizado por el IGEP en Buenos Aires del 18 al 21 de agosto.
IA auxiliar, sociedades automatizadas y regulaciones DAO
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la regulación explícita de la Inteligencia Artificial en el ámbito corporativo. La ley admitirá el uso de algoritmos como herramientas auxiliares para administradores e introducirá la figura de la «sociedad automatizada», definida como aquella que opera mediante agentes de IA sin requerir recursos humanos para su gestión ordinaria, fijando además su régimen de responsabilidad patrimonial.
Por otro lado, la iniciativa incorpora la tipología de Organizaciones Autónomas Descentralizadas Operativas (DAO), estructuradas bajo esquemas horizontales y ejecutadas mediante contratos inteligentes (smart contracts). Pese a que analistas señalan la necesidad de incluir mecanismos de auditoría algorítmica y supervisión humana (human-in-the-loop), la doctrina destaca la anticipación legislativa ante los avances de la tecnología.
