En una noche inolvidable por el partido de ida del repechaje de la Copa Sudamericana 2026, Tigre logró una contundente e histórica victoria por 3-0 frente a Nacional de Uruguay en el mismísimo estadio Gran Parque Central.
Sin embargo, el momento más emotivo y viral de la jornada ocurrió tras el pitazo final, cuando los jugadores del elenco de Victoria desplegaron un festejo repleto de mística y sentimiento patrio.
El plantel del «Matador» celebró la abrumadora victoria ante los hinchas argentinos al ritmo del clásico cántico «el que no salta es un inglés», exhibiendo un trapo con la leyenda «Las Malvinas son argentinas». El gesto fue una réplica exacta de la histórica bandera que inmortalizó la Selección Argentina tras derrotar 2-1 a Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo.
Homenaje a la Selección y la bandera que burla cualquier restricción
La jornada comenzó con un fuerte guiño patriótico desde el primer minuto. Antes de rodar la pelota en territorio uruguayo, la formación titular de Tigre posó para la foto oficial mostrando una pancarta de agradecimiento a la Albiceleste por su actuación mundialista con el mensaje: «Campeones son los que nunca se rinden. Gracias, Selección».
El trapo que mostraron al finalizar el partido esconde una historia particular que emula lo ocurrido en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta durante el Mundial. En aquel certamen ecuménico, figuras como Lisandro Martínez, Giovani Lo Celso y Leandro Paredes exhibieron una sábana de hotel improvisada para burlar la prohibición impuesta por los organismos de seguridad sobre consignas políticas o territoriales. «Siempre serán argentinas», había ratificado Paredes en aquella oportunidad tras ser consultado por la bandera.
El origen de la sábana patria y cómo llegó a manos de los jugadores
La travesía del icónico trapo mundialista fue revelada en redes sociales por el usuario @Milo20154 en X (anteriormente Twitter), quien compartió la imagen del paño sobre un mueble de hotel admitiendo: «La pintó el primo de mi cuñada, es un pedazo de sábana del hotel». La bandera había sido introducida de forma clandestina al estadio estadounidense, apareciendo en la transmisión oficial del famoso streamer Speed y siendo recogida por los propios futbolistas, tal como lo confirmó en su momento el lateral Gonzalo Montiel: «Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron».
Con la misma mística que la Scaloneta, el plantel de Tigre revivió esa marea de identidad nacional en suelo uruguayo, coronando una noche perfecta donde no solo abrocharon un pie en la siguiente fase de la Sudamericana, sino que reafirmaron el reclamo de soberanía nacional.
