El presidente Javier Milei volvió a respaldar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), enviado recientemente a la Cámara de Diputados.
Tras haber anunciado la iniciativa por cadena nacional, el mandatario ratificó la relevancia del texto al calificarlo como «el proyecto más importante que vamos a impulsar este año».
En una entrevista concedida a Diario Río Negro, el jefe de Estado enfatizó la necesidad de establecer límites permanentes a la emisión monetaria para evitar retrocesos en la lucha contra el aumento de precios.
Un blindaje institucional para el Banco Central
Durante sus declaraciones, Milei argumentó que los avances en el ordenamiento de las cuentas del organismo requieren un marco legislativo que proteja su independencia operativa a largo plazo.
«No alcanza con haber saneado el balance del Banco Central si una próxima gestión populista puede volver a prender la maquinita y sumir a los argentinos nuevamente en un infierno inflacionario», advirtió el Presidente. En esa misma línea, remarcó que «desterrar la inflación es la única forma de proteger el esfuerzo de los argentinos».
El mandatario insistió en que el mandato de la entidad debe centrarse en un objetivo exclusivo y con resguardos legales estrictos:
«La misión única de preservar el valor de la moneda y la prohibición expresa de financiar al Tesoro tienen que quedar escritas en la ley, no depender de la voluntad de quien gobierne», sostuvo. Asimismo, planteó la urgencia de «blindar a los Presidentes del BCRA de ser removidos del poder de turno, que siempre es caprichoso».
Confirmación sobre las retenciones y el rol del agro
En otro tramo de la entrevista, el mandatario reafirmó la intención oficial de eliminar de forma definitiva los derechos de exportación que gravan al sector agropecuario, en continuidad con lo manifestado durante su presentación en la Exposición Rural.
«El campo es una de las principales prioridades, tanto desde lo moral como desde lo económico. Desde lo moral, el campo paga, por culpa de las retenciones, más impuestos comparativos que el resto de la economía, y es una injusticia que han cargado a cuestas mucho tiempo y que, con el tiempo, buscaremos eliminar de forma definitiva», afirmó.
Al analizar la estructura productiva del país, el Presidente destacó el impacto de otras industrias sin descuidar el peso del sector primario:
«Para crecer, Argentina, como cualquier país, debe aprovechar aquello en lo que es competitiva. La minería y la energía son dos sectores en los que Argentina tiene todo para competir a nivel global, y es lógico que sean los primeros sectores en desarrollarse, pero eso no significa que vayan a ser los únicos», explicó.
Sobre la contribución económica del agro, añadió:
«En la medida en que la economía y el superávit crezcan, podremos seguir bajando impuestos para seguir volviendo más competitiva al resto de la economía. Desde lo económico, el campo es el principal motor de este país, ha llegado a generar casi la totalidad de las divisas netas en el pasado, y hoy sigue generando más de la mitad, por lo que sacarle la mochila del Estado de encima nos seguirá permitiendo expandir la economía del país. Tal como dije, este círculo virtuoso nos permitirá bajar impuestos a todos, volviéndonos más y más competitivos en distintos sectores, nuevos y viejos, a lo largo del tiempo».
Sostenibilidad del superávit fiscal y baja de impuestos
Frente a los interrogantes sobre la viabilidad de reducir tributos sin comprometer las cuentas públicas, el jefe de Estado descartó que exista un conflicto entre ambas metas.
«Claro que es posible, es lo que estamos haciendo desde el primer momento y el orden fiscal sigue firme, no hay contradicción alguna entre una y otra. Desde que asumimos ya hemos bajado impuestos por el equivalente a 2,5 puntos del PBI, y al mismo tiempo somos el gobierno que más crecimiento del PBI tiene para este mes de gestión, comparado con los cuatro anteriores», remarcó.
Finalmente, Milei ponderó el ajuste implementado en las erogaciones del Estado, asegurando que un recorte del gasto equivalente al 15% del PBI permitió «devolverles miles de millones de dólares al sector privado», dinero que —según indicó— se reinvirtió de forma voluntaria «en lugar de financiar obligadamente los caprichos de un gobernante». Asimismo, concluyó que la liberación del potencial en minería y energía «lograrán ponerle punto final a esta tragedia que implica que todo el país dependa del agro».
