Un estremecedor informe pone en la mira la gestión de Martín Insaurralde al frente de la Jefatura de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires.
En medio de las investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos que lo salpican junto a su exesposa Jesica Cirio, salieron a la luz los escandalosos números que administró durante la gestión de Axel Kicillof, alimentando las sospechas sobre su rol como supuesto recaudador político del kirchnerismo.
Vínculos con el juego, la visita a Tribunales y un salto de 514% en la caja provincial
Tras el estallido del caso conocido como «YateGate», el exintendente de Lomas de Zamora fue visto saliendo de un edificio en la calle Libertad al 567 en la zona de Tribunales, piso donde funciona de forma informal el Sindicato de Trabajadores de los Juegos de Azar. Las imágenes captaron a Insaurralde cubriéndose el rostro ante las cámaras, lo que evidencia el impacto judicial que pueden acarrear sus profundos nexos con el sector de las apuestas bonaerenses.
En el plano institucional, la investigación reveló una aceleración presupuestaria desproporcionada. La Jefatura de Gabinete bonaerense pasó de contar con $4.893 millones en 2021 a $9.633 millones en 2022, escalando en 2023 a la suma de $30.089 millones. Esto representó un incremento acumulado del 514,9% en apenas dos años, una cifra que duplicó el crecimiento del gasto total provincial (262%) y contrastó obscenamente con incrementos mínimos en áreas estratégicas como Infraestructura (55,2%) y Seguridad (294,5%).
Estructura paralela de cargos millonarios y el silencio de Kicillof
El desmesurado flujo de dinero estuvo respaldado por una reformulación administrativa mediante la cual Insaurralde creó más de 100 cargos de directores provinciales con abultados sueldos. A la par, el exfuncionario tejió poder en la Legislatura al posicionar a su socio político Juan Pablo de Jesús en la comisión de Presupuesto.
Esta millonaria expansión coincidió plenamente con el cronograma de la campaña electoral hacia los comicios nacionales. La masiva derivación de recursos públicos al área de la Jefatura de Gabinete dejó abiertos duros cuestionamientos sobre la responsabilidad del gobernador Axel Kicillof, quien avaló su desembarco y firmó las partidas presupuestarias para un área que quintuplicó sus fondos sin justificación operativa visible.
