El mapa energético argentino sufre un sacudón estratégico sin precedentes que promete dinamizar la explotación del yacimiento estrella del país.
La petrolera argentina Pluspetrol oficializó su desembarco como socia formal en dos áreas clave dentro de la colosal formación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, ubicada en el suroeste del país. La trascendental operación contó con el aval legal del Gobierno de la provincia de Neuquén, una decisión gubernamental que garantizará un ingreso directo a las arcas provinciales de 13,9 millones de dólares en concepto de tributos y aportes normativos.
La jugada millonaria con YPF y la nueva distribución del consorcio
El ingreso de la compañía se concretó tras ejecutarse el intercambio de activos acordado en enero pasado entre Pluspetrol y la petrolera estatal YPF. En esa transacción estratégica, YPF cedió a Pluspetrol el 44,44% de las acciones de la sociedad Vaca Muerta Inversiones (VMI) —firma que actúa como socia en las áreas estratégicas La Escalonada y Rincón La Ceniza—. A cambio, Pluspetrol le entregó a YPF el 50% de su participación en los bloques Las Tacanas, Meseta Buena Esperanza y Aguada Villanueva, donde la empresa de bandera nacional ya controlaba la mitad restante. La ratificación oficial por parte de la gobernación neuquina dejó la estructura del consorcio operativo de La Escalonada y Rincón La Ceniza repartido entre la filial local de Shell (45%), VMI (25%), Pluspetrol (20%) y la compañía provincial Gas y Petróleo del Neuquén (GyP, 10%).
El bloque Rincón La Ceniza posee una extensión territorial de 220,77 kilómetros cuadrados y se ubica operativamente en la codiciada ventana de gas húmedo y gas condensado. Por su parte, el área La Escalonada abarca una superficie de 239 kilómetros cuadrados, posicionándose dentro de la franja productiva de gas condensado y petróleo volátil, dos recursos de altísimo valor comercial para la matriz exportadora.
El milagro energético argentino: récords de producción y balanza positiva
Considerada la segunda reserva planetaria más grande de gas no convencional y la cuarta en petróleo no convencional, Vaca Muerta se encuentra actualmente en una fase de desarrollo masivo expansivo. Desde que YPF inició la explotación comercial en 2013, la formación neuquina ha absorbido inversiones acumuladas por más de 52.000 millones de dólares, transformándose en el principal motor económico del sector extractivo del país.
Trece años después de aquellas primeras perforaciones, la producción hidrocarburífera en Vaca Muerta alcanza niveles récords. Este volumen histórico le permitió a la Argentina erradicar sustancialmente la costosa dependencia de importación de gas durante el invierno austral, logrando consolidar saldos exportables crecientes de petróleo y gas que revirtieron el déficit histórico para recuperar el superávit en la balanza comercial energética nacional.
