En un escenario cruzado por la premisa oficial de austero recorte presupuestario en las arcas públicas, un maniobra administrativa encendió alarmas y sospechas en las dependencias estatales.
Un alto funcionario percibió una millonaria indemnización tras ser desvinculado de un organismo nacional y, en cuestión de horas, volvió a sumarse al plantel del Estado en otra dependencia clave, sin haber transitado siquiera un único día de desocupación efectiva.
Un despido millonario con reingreso express al día siguiente
El protagonista de la maniobra es Daniel Alfredo Neira, quien concluyó formalmente sus tareas en el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) el pasado 31 de julio de 2026. El funcionario percibió una liquidación neta que ascendió exactamente a $109.781.999,73.
El desglose del desembolso oficial detalló los siguientes rubros indemnizatorios:
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Antigüedad: $73.067.618,10.
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Preaviso: $9.742.349,08.
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Vacaciones no gozadas: $24.096.076,72.
La desvinculación fue encuadrada bajo la figura de despido sin causa en los términos del artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo. Sin embargo, la brecha temporal fue nula: el 1° de agosto ya había asumido la responsabilidad de Gerente de Contabilidad en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La maniobra previa y las sospechas de despido simulado
Lo que profundiza las dudas sobre la transparencia de la medida es la cronología interna de las actuaciones. La documentación revela que las gestiones para nombrarlo dentro del INTA iniciaron el 1° de julio, es decir, 23 días antes de que se le notificara de manera formal la rescisión laboral en el Enacom (hecho ocurrido el 24 de julio). El trámite lo dejó habilitado para el cobro el 28, cesó el 31 e inmediatamente al día siguiente ingresó a la nueva nómina pública.
Diversas fuentes operativas del sector calificaron esta modalidad como una maniobra de «despido simulado», pensada para habilitar el cobro indemnizatorio en lugar de gestionar un traslado interorgánico o exigir una renuncia voluntaria, vías legales que no habrían activado desembolso alguno.
Advertencias jurídicas y el encuadre de la Procuración del Tesoro
Especialistas en derecho administrativo coinciden en señalar irregularidades de peso. Dado que la Procuración del Tesoro de la Nación concibe al Estado como un único empleador en sentido amplio, haber dispuesto una indemnización para reincorporar al agente al día siguiente podría encuadrarse como un enriquecimiento sin causa. Frente a esto, los analistas sostienen que el propio fisco quedaría habilitado para accionar con un reclamo de repetición del dinero desembolsado.
Pese a la controversia, el Consejo Directivo del INTA evaluó la situación en una reunión a puertas cerradas. Tras consultar al área Jurídica del organismo, este sector concluyó que el cese sin causa previa no obstaculiza el reingreso a la función pública ni contraviene las exigencias de la Ley de Ética Pública.
Designación por urgencia sin concurso público
Actualmente, Neira continúa al frente de sus funciones bajo un esquema de designación transitoria por 180 días. La misma fue aprobada el pasado 3 de septiembre pero contó con efecto retroactivo al 1° de agosto. Desde la entidad justificaron la falta de concurso público alegando situaciones de «urgencia» administrativa derivadas de los recientes procesos de retiro voluntario, sumado a recomendaciones internas para cubrir el puesto.
Desde el organismo, fuentes oficiales reconocieron que «pudo haber un error en no fijarse si había sido indemnizado», abriendo la posibilidad de revisar el expediente en un próximo encuentro del consejo. Por lo pronto, el funcionario conserva el cobro de la indemnización millonaria a la par de su puesto en la administración estatal.
