Teherán amenazó a Seúl con «graves consecuencias» si suma sus tropas a las operaciones de navegación promovidas por Estados Unidos en el golfo Pérsico
El gobierno surcoreano ratificó que evalúa su participación para garantizar el tránsito marítimo.
Tensión diplomática entre Teherán y Seúl
El gobierno de Irán lanzó un duro apercibimiento hacia Corea del Sur tras confirmarse que las autoridades de Seúl estudian enviar tropas y recursos navales al estrecho de Ormuz. Desde el régimen iraní advirtieron que cualquier intervención militar extranjera en el golfo Pérsico será interpretada como un acto de hostilidad directa.
A través de un mensaje difundido en la red social X, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, remarcó la postura de su país:
«La presencia militar o la participación en operaciones de otro país en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz no puede sino considerarse un apoyo directo a la parte responsable de la agresión, y tendrá graves consecuencias.»
Bagaei agregó además que ningún Estado soberano debe ceder ante las presiones geopolíticas de Estados Unidos ni convertirse en «cómplice de actos de agresión contra el pueblo iraní».
La posición de Corea del Sur y las presiones internacionales
Por su parte, la Cancillería de Corea del Sur emitió un comunicado en el que evitó confrontar directamente, pero reafirmó sus objetivos estratégicos en Oriente Medio. Seúl indicó que mantiene permanente comunicación con la comunidad internacional para restaurar la paz y garantizar la libre navegación de los buques mercantes en este estratégico paso marítimo.
Fuentes de la Presidencia surcoreana revelaron bajo reserva que la posibilidad de realizar contribuciones militares se encuentra en fase de análisis, siempre que «no comprometa la capacidad de defensa nacional». La eventual participación militar de Seúl se produce en un marco de crecientes presiones de la administración de Donald Trump para que sus aliados asiáticos adopten un rol más activo en la contención de Teherán.
