Tras la decisión de la Casa Rosada de instruir a la Cancillería para iniciar un proceso de arbitraje internacional contra el Reino Unido por la explotación petrolera en la Cuenca Malvinas Norte, el presidente Javier Milei ratificó la postura de su administración a través de las redes sociales con un mensaje tajante: “Se defienden con hechos, no con palabras”.
A través de un posteo en su cuenta oficial de X, el mandatario detalló las acciones legales emprendidas contra Londres en respuesta al avance del proyecto hidrocarburífero Sea Lion: “Instruí a la Cancillería y a nuestros equipos jurídicos a iniciar el arbitraje internacional contra el Reino Unido por el saqueo ilegal de nuestros recursos”, expresó Milei.
En esa misma línea, el Presidente fijó un plazo estricto: si en dos semanas el Reino Unido no frena la explotación ilegítima, la Argentina recurrirá formalmente al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar medidas provisionales que impidan el avance de los proyectos y protejan la soberanía sobre la plataforma continental.
Fundamentos legales y rechazo al comunicado británico
La medida se fundamenta en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) y en las históricas resoluciones de la Asamblea General de la ONU —como la 2065 y la 31/49— que reconocen la existencia de la disputa de soberanía y prohíben actos unilaterales de explotación de recursos en la zona en litigio.
El Gobierno ratificó además su “rechazo categórico” a la respuesta emitida por Londres tras el discurso de Milei en la ONU, donde el Reino Unido insistió en catalogar al archipiélago como territorio de ultramar. Paralelamente, la administración nacional detectó vuelos no autorizados de la firma Thales UK Limited entre las islas y Punta Arenas, por lo que ordenó la apertura inmediata de procedimientos sancionatorios y denuncias penales.
