El fútbol global se paralizará este domingo desde las 17 (hora de Argentina) cuando el Barcelona reciba al Real Madrid en el Spotify Camp Nou por la décima jornada de LaLiga de España.
Con el arbitraje designado de Juan Martínez Munuera, este icónico choque no solo pondrá en juego el orgullo histórico de ambas instituciones, sino que será un punto de quiebre definitivo en la lucha por la cima del campeonato.
El conjunto catalán saldrá a la cancha como único puntero tras cosechar un inicio de temporada perfecto con nueve victorias consecutivas, mientras que el club madrileño intentará asestar un golpe de visitante para acortar distancias en la tabla de posiciones.
El Barcelona busca consolidar su mandato en la cima
El equipo comandado por Hansi Flick ostenta una efectividad arrolladora en el certamen doméstico con 27 puntos sobre 27 posibles. La premisa del cuadro azulgrana ante su afición será ratificar su estilo de posesión e imponer la velocidad de sus atacantes ante el rival de toda la vida.
Sin embargo, el elenco Culé llega tras sufrir un tropiezo por 4-2 frente al Paris Saint-Germain en la Champions League, una caída que expuso desatenciones defensivas que el DT alemán debió corregir a contrarreloj para no dar ventajas en el plano local.
El Real Madrid va por la hazaña sin Courtois en el arco
En la vereda opuesta aparece el Real Madrid con 21 unidades y la urgencia de sumar de a tres para reducir a solo tres puntos la brecha con el líder. El equipo dirigido por José Mourinho llega motivado tras encadenar cuatro triunfos al hilo entre la competencia local y la continental, superando a rivales como Villarreal, Sevilla, Roma y Leipzig.
La principal carta de gol en el esquema merengue será Kylian Mbappé, máximo artillero del plantel en la presente campaña, cuya potencia al espacio promete ser una amenaza constante. La gran baja de la jornada es la ausencia confirmada del arquero titular Thibaut Courtois a causa de un cuadro gripal, cediendo el puesto bajo los tres palos al ucraniano Andriy Lunin. Un triunfo blaugrana estiraría la ventaja a nueve unidades; un triunfo visitante reabriría el torneo, mientras que una parda sostendrá los seis puntos de luz en favor del líder.
