Los datos parlamentarios confirman que la obra de Vaca Muerta aportó un ahorro récord que superó al desembolso del organismo.
Un contundente informe elaborado por diputados peronistas reveló el impacto directo que tuvo la infraestructura energética nacional sobre la balanza de pagos.
Ahorro multimillonario y sustitución de importaciones energéticas
De acuerdo con las cifras legislativas, el Gasoducto Néstor Kirchner —actualmente rebautizado como Perito Moreno por la actual gestión nacional— le generó al país un volumen de divisas superior al desembolso inicial realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para financiar y rescatar el programa económico conducido por el presidente Javier Milei.
Mientras que en abril de 2025 el organismo multilateral desembolsó aproximadamente 12.200 millones de dólares (equivalentes a 9.160 millones de Derechos Especiales de Giro), la puesta en funcionamiento de la conducción gasífera desde Vaca Muerta permitió sustituir importaciones de combustibles por un monto de 10.667 millones de dólares desde el año 2023.
Las proyecciones del sector proyectan que, hacia finales del año 2027, el ahorro acumulado por el cese de compras al exterior alcanzará la cifra récord de 14.107 millones de dólares, superando ampliamente la inyección crediticia otorgada por la entidad financiera internacional.
La controversia sobre la obra pública y el alivio a las reservas del Banco Central
El análisis puesto en debate por la bancada opositora subraya una profunda paradoja de la política económica actual. La obra de infraestructura estratégica fue ideada, financiada e impulsada durante la administración peronista anterior para extraer el gas no convencional del yacimiento Vaca Muerta, logrando abastecer al mercado interno y reducir significativamente el drenaje de divisas del Banco Central.
Este importante ahorro energético aparece como un pilar fundamental para sostener el esquema cambiario del Palacio de Hacienda. El contraste resulta sumamente marcado frente al discurso oficialista de La Libertad Avanza, desde donde se descalifica de forma sistemática la inversión estatal en infraestructura catalogándola como un costo innecesario, manteniendo paralizada la obra pública mientras se beneficia del flujo de divisas que genera el tendido de tuberías en la Patagonia.
