La Cámara Argentina de la Industria del Juguete confirmó un fuerte aumento en unidades comerciales con precios congelados desde 2025.
La temporada de Halloween 2026 se consolidó como una fecha clave para el comercio minorista en la Argentina,registrando un salto interanual del 30% en unidades vendidas en comparación con el año anterior.
Explosión de ventas, precios accesibles y los artículos más buscados
Según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), el fenómeno comercial se explica por una llamativa estabilidad de costos: los valores de los productos se mantuvieron en los mismos precios fijados durante la temporada 2025,transformando a la festividad de Noche de Brujas en una de las celebraciones más económicas y accesibles para las familias en todo el territorio nacional.
El relevamiento de precios en locales de barrio expone opciones para todos los presupuestos. Las infaltables calabazas porta golosinas van desde $2.500 en su versión pequeña hasta $4.000 la grande, mientras que las canastas se ubican a partir de los $1.700. Entre el cotillón y los accesorios más demandados destacan la sangre artificial y el maquillaje a $1.900; telarañas decorativas desde $1.100 (o $1.400 con araña incluida); vinchas temáticas de $1.700 a $5.500; sombreros de bruja desde $900; caretas plásticas a $1.800; anteojos a $2.500; globos individuales desde $700; sets de globos a $2.500 y banderines por $2.500.
Desde la CAIJ precisaron que con un presupuesto inferior a los $8.000, un chico puede armar su equipamiento completo con sombrero, maquillaje y calabaza para salir a pedir dulces. El furor se traslada también a las plataformas online, donde las publicaciones de kits de telarañas, globos y recipientes golosineros superan holgadamente las mil unidades vendidas cada una.
Producción nacional, adaptación industrial y el motor para el comercio
«Halloween dejó de ser una costumbre importada para convertirse en una fecha propia del calendario comercial. Son productos económicos, que se compran en familia y que este año se venden a los mismos precios que el año pasado.
Eso explica el furor que estamos viendo en todo el país», manifestó el presidente de la CAIJ, Matías Furió. La entidad remarcó que una parte sustancial de la oferta es elaborada por la industria nacional, abarcando la fabricación local de globos,caretas, calabazas carameleras, tridentes de diablo, hoces y vinchas. A esto se suma la reconversión de fábricas de muñecas y bebotes que adaptaron sus líneas tradicionales con vestuarios, peinados y maquillaje gótico.
El fenómeno impulsó también la actividad en paseos de compras, shoppings y clubes, que dinamizan el consumo mediante concursos de disfraces, decoración de vidrieras y recorridos temáticos. Tal como concluyó Furió, la festividad funciona como un valioso puente comercial entre el Día del Niño y las Fiestas de fin de año, sirviendo como antesala y motor de reactivación para las ventas de Navidad y Reyes.
